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Danza cósmica ya es Patrimonio en Querétaro

El Ayuntamiento de Querétaro declaró la Danza de los Concheros Patrimonio Histórico Cultural Inmaterial.

Es un ritual heredado de la cultura mexica, quienes (se dice) la practicaron por primera vez en 1531, como recuerdo de la batalla entre ellos y los conquistadores españoles en el cerro de Sangremal, Querétaro.

El ritual ha logrado sobrevivir a pesar de las dificultades que se presentaron durante la época colonial debido a que los sonidos que emitían percusiones  eran considerados paganos. Se cuenta que, aquellos que desobedecían la prohibición de tocar los tambores eran castigados cortándoles las manos.

La razón de ser de esta danza era la de unificar al hombre con el cosmos y entablar una armonía; de ahí que se inicie con el saludo a los cuatro puntos cardinales  con cantos. El sahumador (pieza de cerámica usada para hacer humo) simboliza al fuego; el caracol marino, el viento. El agua es colocada en un recipiente y la tierra es la base sobre la que se realiza la danza.

Los concheros (danzantes) son descendientes de los mexicas. Se colocan semillas de árbol (ayoyote) alrededor de los tobillos para que, al moverse, suenen imitando la lluvia. Los tambores  marcan el ritmo de los pies; la guitarra, tipo mandolina (instrumento de influencia española), es la que marca la melodía.

La base de la guitarra  es un caparazón de armadillo. Para los danzantes la música y el ritual en sí son sagrados y para  poder tocar un instrumento de cuerdas español, utilizaron los cuerpos de estos animales que, según las creencias, son de sabiduría ancestral.

Su vestimenta va de acuerdo al rango social al que pertenecen: los macehuales (bajo rango) usaban prendas hechas con ixtle (fibra vegetal de maguey); los pillis (de mayor rango) podían usar la tilma (una vestidura hecha de algodón con dibujos); también tenían perforaciones en nariz, boca y orejas, así como tocados de plumas de quetzal, águila o halcón (copilli).

La ropa que usan ahora los danzantes consta de un faldellín, rodilleras, muñequeras, un pectoral y el penacho de plumas de faisán, pavo real, gallo y hasta de avestruz. Las telas son brillantes y coloridas, usan sus cascabeles hechos de semillas en los tobillos, una sonaja en la mano derecha o un estandarte. Todos llevan una cinta en la que cabeza que simboliza la protección a la individualidad y armonía del grupo.

Esta danza ha tenido variaciones. También como Danza Azteca, la cual es practicada en el Estado de México, Morelos y la Ciudad de México. La diferencia entre ellos y los concheros, además del nombre, es la vestimenta y algunos instrumentos. Santiago de Querétaro es la cuna de este ritual.

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