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Visita de las siete casas, una tradición católica que perdura

La visita de las siete casas es una de las tradiciones de Semana Santa más arraigadas en el mundo católico, pues recuerda el trayecto y sacrificio de Jesús, desde el lugar de la Última Cena hasta el Monte Calvario, donde fue crucificado.

Aunque en algunos lugares del mundo esta escena religiosa se personifica en una interpretación comunitaria, también es una tarea individual de peregrinar por una septeta de templos, catedrales, basílicas, capillas, parroquias o santuarios.

Para la Iglesia Católica, este recorrido que se realiza por los siete templos, sobre todo en Jueves Santo, es un acto de desagravio en el que se pide perdón a Dios por traicionar y entregar a Jesús a las autoridades de aquélla época.

Con esta devoción, los fieles intentan acompañar de manera espiritual a Cristo durante su trayecto desde el cenáculo con sus apóstoles hasta su crucifixión.

En la época actual, esta tradición consiste en visitar siete templos o iglesias y hacer un momento de oración en cada uno de ellos.

De acuerdo con la Arquidiócesis de México, en la primera visita o estación se recuerda que, el Jueves Santo por la noche, en la Última Cena, Jesús lavó los pies a sus apóstoles, cenó con ellos y se dirigió a orar al huerto de Getsemanía o Monte de los Olivos, antes de ser entregado a las autoridades.

En la segunda visita al templo se rememora el pasaje bíblico desde el huerto, donde Jesús fue preso cuando Judas lo entregó a los soldados, hasta la casa de Anás, suegro del sumo sacerdote Caifás.

Al visitar el tercer templo se recuerda la tercera estación en la que Jesús fue interrogado por Anás, quien lo llevó con Caifás, mismo que opinó que Jesús muriera para salvar al pueblo.

En la cuarta visita a la iglesia o templo se recuerda cuando Caifás llevó a Cristo a casa del representante del César, Poncio Pilato, acusado por los judíos.

El trayecto de la casa de Pilato al palacio del rey Herodes representa la quinta estación o visita a una iglesia o templo para recordar la forma en que Poncio se liberó de la responsabilidad de juzgar a Jesús.

Sin embargo, Herodes no aceptó esa obligación y regresó a Jesús a casa de Pilato, donde fue azotado e investido con una corona de espinas y condenado a muerte.

La última visita o estación recuerda a los católicos el recorrido de Jesús de casa de Pilato al Monte Calvario, llevando a cuestas la cruz en la que fue crucificado.

De esta forma, los católicos dan cuenta de la tradición en Semana Santa y salen a sus colonias o rumbos aledaños a recorrer los siete templos o iglesias para no olvidar a quien murió por la humanidad.

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