Birmania otorga amnistía a unos 23 mil prisioneros por el Año Nuevo budista

Las autoridades militares birmanas tienen previsto liberar a unos 23,000 presos en una amnistía por el Año Nuevo budista, aunque se desconoce si incluye a prisioneros políticos detenidos a raíz del golpe de Estado del pasado 1 de febrero.

Del total, al menos 800 fueron liberados ya de la prisión Insein en Rangún, la mayor ciudad del país, así como otros 2,800 en cinco cárceles en la región de Mandalay, informó el medio local Eleven Myanmar.

Entre los liberados se encuentran algunos de los seis miembros del grupo teatral satírico Peacock Generation, detenidos en 2019 por criticar a los militares, así como el cofundador del medio Myanmar Times, Ross Dunkley, condenado en 2018 a 13 años de prisión por posesión de drogas.

Las amnistías son habituales en el Año Nuevo budista, cuya celebración ha sido boicoteada este año por gran parte de la población en protesta contra el golpe encabezado por el jefe de la junta militar, el general Min Aung Hlaing.

No hay constancia de que la amnistía incluya a los detenidos desde el levantamiento militar, incluida la líder del Gobierno depuesta y nobel de la paz, Aung San Suu Kyi.

Los uniformados han matado a 728 civiles, incluidos al menos 40 niños, y mantienen detenidos a más de 3,100 personas arrestadas de manera arbitraria, según datos de la Asociación para la Asistencia de los Presos Políticos de Birmania (AAPP) birmana.

A pesar de la represión y las torturas, los birmanos volvieron a salir hoy a protestar en las calles en algunos puntos del país, mientras que continúan también los enfrentamientos entre el Ejército y la guerrilla de la minoría étnica kachin en el noreste.

La AAPP dijo que ayer murieron al menos dos manifestantes debido a los disparos de las fuerzas de seguridad, pero que el número real de fallecidos es probablemente «mucho mayor», al tiempo que dispersaron violentamente protestas en las divisiones de Mandalay y Sagaing.

La junta militar mantiene una férrea censura en los medios y restricciones al internet, lo que dificulta la tarea de información de los periodistas independientes y activistas, que deben trabajar en la clandestinidad.

amanecerweb

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