Cárcel a autoridades que omitan pago a proveedores

Por Karina A. Rocha Priego

¡Ahora sí, alguien se pone del lado de los proveedores! Y es que se ha hecho costumbre a los ayuntamientos salientes hacerse «de la vista gorda», «fingir demencia» «aparentar pobreza» para dejar en el limbo millones de pesos en facturas de proveedores y prestadores de servicios que «no les son importantes o no le fueron redituables» al alcalde o al tesorero del ayuntamiento, por lo que estos tienen que esperar a la llegada del nuevo alcalde «a ver si se les ocurre» echar un vistazo a esos pagos que nunca se hicieron.

Pero para evitar eso, el Congreso del Estado de México ha propuesto prisión por omisión en pagos a proveedores y corresponderá al Tribunal de Justicia Administrativa de la entidad determinar el pago de una indemnización cuando esta conducta haya provocado daños y perjuicios a proveedoras. Así como está la economía de este país, el que un proveedor o prestador de servicios no reciba sus pagos correspondientes, por supuesto que causa daños a la persona y empresa proveedora, sobre todo cuando, en lo que a gobiernos de los tres niveles se refiere, pues los proveedores deben «invertir» para poder prestar el servicio y al no recibir su pago en tiempo en forma, puede causar desde despido de empleados hasta cierre de empresas.

Quienes están del otro lado del escritorio no alcanzan o no quieren entender que si un proveedor ofrece sus servicios y cumple con los requisitos, es porque necesita trabajo, necesita servir y, por ende, ganar del servicio que se presta, pero los alcaldes, lejos de entender, guardan, esconden, desaparecen facturas, y fingen «estar en quiebra» para no pagar, al fin y al cabo el trabajo ya se les hizo, de ahí que esas cuentas se vayan a un «pasivo» para la administración entrante y para esta, esos «pasivos», como no fueron para favorecer su administración, pues los ¡omiten!, creando cuentas impagables.

Impagables, no porque no haya para pagar, sino porque no se les da la gana pagarlas y quienes hicieron el trabajo, terminan tronándose los dedos o hasta ofreciendo «componendas» a los servidores públicos para que les saquen sus pagos.

Es así como el grupo parlamentario del Partido Verde propuso reformas a diversos ordenamientos estatales para establecer que comete el delito de obstrucción a la inversión la persona servidora pública municipal que incurra en la omisión del pago de pasivos a proveedoras de bienes, servicios o insumos, delito que actualmente se sanciona con penas de cinco a 10 años de prisión, así como la destitución del cargo e inhabilitación en el servicio público por el mismo periodo.

Sin embargo, con esta iniciativa corresponderá al Tribunal de Justicia Administrativa mexiquense determinar el pago de una indemnización cuando esta conducta haya provocado daños y perjuicios a personas proveedoras con las que hubiesen adquirido todo tipo de bienes y servicios para el cumplimiento de sus funciones y, adicionalmente, el o la servidora estará obligada a reparar la totalidad de los daños y perjuicios causados y las personas que en su caso también hayan obtenido un beneficio indebido serán solidariamente responsables.

Asimismo, agrega que dichas personas servidoras públicas, en calidad de sujetos obligados a transparentar información oficial en su poder, deberán poner a disposición del público la información relativa a los adeudos con personas jurídicas colectivas proveedoras de bienes y servicios, para el cumplimiento de sus funciones, en tanto que los municipios, en general, el listado de personas jurídicas colectivas proveedoras de bienes y servicios, criterios de contratación, montos de deuda y pagos realizados, así como los elementos que acrediten dicha información.

Cabe comentar que, para ser proveedor de un ayuntamiento, los requisitos además de ser muchos, cuestan y son relativamente tardados para entregar al «famoso número de proveedor» que acredita a la persona o empresa para poder prestar u ofrecer servicios al gobierno municipal. Ese dinero, querido lector, muchas veces «se pierde» y hasta doble, ya que, cuando una factura la «hacen perdidiza», o sea, incobrable, imagínese usted el costo que tiene, no sin antes comentar que hoy, factura expedida, factura «timbrada» al Sistema de Administración Tributaria y los impuestos que esa factura generen, se tienen que pagar forzosamente, aún así, las administraciones municipales gustan de «traer como limosneros» a sus proveedores y prestadores de servicios.

Los alcaldes «no entienden» lo que significa para un proveedor el prestar un servicio y que no se le

pague, como a estos les dan «su sueldito pinchurriento» (mmm) puntualmente, pues si los demás pagan o no sus nóminas, les da igual.

Por otro lado, comento, esta reforma también propone que durante los procesos de entrega recepción, los asuntos y compromisos financieros que rebasen el término de la gestión municipal y los inconclusos deberán quedar debidamente registrados en el acta respectiva, documentados y justificados por la administración pública municipal saliente.

Nada más imagínese usted que, según el CCE del Estado de México, actualmente las administraciones municipales mexiquenses, reportan adeudos por casi 5 mil millones de pesos por concepto de pago a proveedores. La pregunta es: ¿por qué contratan si no tienen para pagar? ¿Sabe  usted por qué? Porque son unos ignorantes abusivos, que al paso de su administración se vuelven hasta «defraudadores», pues reciben sin pagar y eso «les hace felices», dejando a la deriva a todos los proveedores que tienen que batallar con sus deudas.

Esperemos que a estas reformas sí les den entrada los legisladores y sean aprobadas, pues se sabe
que ya la asamblea remitió para su análisis en comisiones la iniciativa de reforma a La Ley Orgánica Municipal, la Ley de Responsabilidades Administrativas del Estado de México y Municipios, Código Penal y Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México y Municipios, para apoyar a quienes se han visto severamente afectados por los abusos de los gobiernos municipales que están próximos a terminar sus administraciones y, no es porque nos refiramos a Toluca, pero este es uno de los municipios más endeudado con proveedores y pretenden «irse» como si todo estuviera bien…

TOLUCA ¡SE QUEDÓ SIN LUZ!

Y ya que tocamos el municipio de Toluca, resulta que ¡no tienen luz!, y no tienen servicio de internet tampoco. Sí, querido lector. Resulta que ¡por falta de pago!, la CFE decidió suspender el servicio eléctrico al ayuntamiento de ¡la capital del Estado de México!

Según nos dejaron saber, toda la semana pasada y lo que va de esta, las oficinas de la Dirección de Ingresos ¡no dio atención al público!, por falta de luz, sin embargo, dicen que están operando «con planta eléctrica», la cual no les da suficiente para atender a la gente que requiere pagar algún servicio.

Por si fuera poco, resulta que las oficinas de Tesorería ¡están vacías! El tesorero, seguramente ante la falta de cumplimiento de compromisos con la población de Toluca, es que «se está escondiendo» porque, además, todavía hay quincenas pendientes de pago a los trabajadores, quienes seguramente armarán una nueva «revuelta» para exigir sus pagos.

Lamentablemente, ante esta situación, decenas de personas se han visto afectadas, pues solo les pongo como ejemplo «los traslados de dominio», trámite que se lleva a cabo en las oficinas de Catastro para terminar en Tesorería donde se realizan los pagos. Pues bueno, todos los traslados pendientes de esta administración, seguirán pendientes, pues se encuentran «guardaditos» en un cajón porque no hay forma de sacarlos adelante. Y como este trámite, muchos más que se quedarán seguramente para «el próximo año», bueno, para la próxima administración.

Han sido muchos los ciudadanos que van a preguntar por sus trámites, a quienes batean con el pretexto de «…como no tenemos luz, su trámite no está listo», el detalle es que esta administración esta próxima a concluir.

Se viene diciembre donde, para colmo, es más redituable para las autoridades «su fiestecita de fin de año» que pagar los servicios que son urgentes para la operación de un gobierno municipal como el de Toluca, por lo que decenas de trámites se quedarán inconclusos.

Seamos honestos, estos sujetos que se dicen alcaldes de municipios mexiquenses ¡ya se van! Y si deben o no, les importa poco. Si tienen luz o no, ya qué más les da.

Si dejan o no decenas o cientos o miles de trámites inconclusos, también, igual les da, al fin ya se van. Lo que sí podemos comentar es que no puede ser posible que no se pague la luz del gobierno municipal de Toluca, cuando es ¡la capital del Estado de México! ¡Qué vergüenza!

Pero veamos una realidad que no quieren reconocer: ¿a dónde ha ido a parar todo el dinero que se recauda, las participaciones federales y estatales, y los extras del gobierno municipal de Toluca? ¿Será cierto que los alcaldes morenistas están siendo presionados para aportar gran parte de su presupuesto al cochinito para fortalecer los procesos electorales de 2023 y 2024?

De otra manera no podemos entender cómo, un ayuntamiento tan importante ¡se queda sin luz! No tienen, de verdad ¡…no tienen!…

amanecerweb

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