Catching Planes y el nuevo jazz

Existen descubrimientos involuntarios, hallazgos que emergen de entre las piedras sin siquiera haber intentado encontrarse con ellos. Este tipo de encuentros suelen ser de valor incalculable y una vez que salen a la superficie difícilmente volverán a enterrarse. Así sucede con la propuesta musical de «Catching Planes», banda originaria de Guanajuato que con un solo álbum de estudio bajo el brazo tiene material suficiente para llegar a revolucionar la escena.

La música de «Catching Planes» hace valer dos de las reglas universales no escritas dentro del mundo de la industria. La primera es que cuando la música de calidad se junta con el trabajo duro invariablemente dará como resultado el éxito. La segunda es que la buena música, como las mentiras, siempre saldrán a flote. La propuesta musical de este equipo de talentosos creativos una vez encapsulada en un álbum difícilmente iba a quedarse en los terrenos underground.

Hablar de «Catching Planes» es hablar de un proyecto musical bastante atípico para nuestra era. Ellos mismos definen su música como «bio digital jazz» lo cual automáticamente pone a esta banda en una canasta aparte, pues actualmente pocas propuestas (por no decir ninguna) podría llevar ese mismo etiquetado en su producto. El sonido de «Catching Planes» merece que se tome asiento para poder disfrutarlo, no puede ser entendido en un contexto de fiesta, o de convivencia social. Para disfrutar de manera adecuada la música de esta banda guanajuatense es necesario sentarse en el más cómodo de los sillones, prepararse un buen drink, colgarse los audífonos y con las luces apagadas enfrascarse en un viaje sonoro de 41 minutos.

El nombre de su opera prima es «Red Book» y fue grabado, masterizado y mezclado por Joint Sinatra en el estudio «Tonus» de León, Guanajuato. La genialidad de la música de esta banda radica en su aparente sencillez y la portada del álbum, diseñada por Juan Andres Zermeno, lo refleja por completo. Una parvada de aves deambula por un cielo nublado cuya tranquilidad únicamente se ve interrumpida por dos discretas líneas de texto en blanco que anuncian el nombre de la banda y del disco.

La propuesta musical de «Catching Planes» es como un complejo truco de magia que, después de ser metódicamente ensayado, aparenta ser sencillo al momento de su ejecución. Es el nuevo rostro del jazz, el nuevo sonido que acerca a este género al alcance de las masas al ser digerible desde la primera orejeada que se le da al álbum.

Resultan atípicos también dos aspectos más: «Catching planes» es un grupo de músicos jóvenes que ha optado por el camino de la comunicación musical es su totalidad, dejando de lado la lírica en su propuesta musical. «Red Book» es un álbum completamente instrumental, con únicamente algunas voces sampleadas durante el desarrollo del viaje de sonidos. También dejan en claro que el groove es el protagonista principal de su música, dejando a un lado los típicos puentes de protagonismo y los solos instrumentales que suelen acaparar las estructuras musicales del jazz.

«Red Book» es un trabajo redondo, depurado y con una propuesta fresca que merece ser escuchada. Hay en el álbum momentos llenos de genialidad como «Tail Feather» y «Basic Instinct», además de tracks que automáticamente hacen que los pies cobren vida propia y empiecen a moverse como «Double Clickin´».

Los muchachos de «Catching Planes» por el momento se encuentran promocionando una presentación grabada en vivo para el Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato. La locación que enmarca el video es el Teatro Purísima del Rincón, magno escenario en el cual  interpretan un fragmento de su álbum «Red Book». Las viejas raíces musicales colisionan con el nuevo mundo musical digital y en gran parte estos jóvenes músicos guanajuatenses serán responsables de que el jazz destrone al pop en el gusto de más de un escucha.

amanecerweb

amanecerweb

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *