Catedral Metropolitana, monumento a la fe

En una visita guiada que inicia en plena avenida, el cronista David Contreras realizó un recorrido virtual en el que mostró al público los algunos hechos que encierra la Catedral de la Ciudad de México.

Dicho recorrido inició en el punto donde el 13 de agosto de 1790 se encontró una escultura de la Coatlicue, madre de los dioses. El cronista contó que en aquel año gobernaba Juan Vicente de Güemes, Segundo Conde de Revillagigedo.

En el camino hacia la Catedral, se localiza el Palacio Nacional, lugar donde alguna vez estuvo la casa de Moctezuma Segundo, este palacio fue tomado por Hernán Cortés después de la conquista.

David Contreras destacó que el primer templo católico que tuvo México no fue la Catedral, sino que se levantó un recinto sencillo en lo que se conoció como casas viejas de Cortés, las cuales se ubicaban en donde actualmente se encuentra una famosa casa de empeños.

Al exterior de la Catedral se puede observar la Cruz de Mañozca, la cual está rodeada por un par de cráneos y una serpiente. Esta figura religiosa llegó al templo debido a que el arzobispo Mañozca visitó en 1648 lo que hoy es el Estado de Hidalgo, en el camposanto de aquel lugar encontró esta cruz, la cual fue de su agrado debido al fervor que tenían los indígenas. 

Lo anterior derivó en que el clérigo mandara a llevar la cruz al panteón de la Catedral. Para el párroco esta cruz significaba el simbolismo del triunfo de la fe sobre el pecado. La fachada principal del templo está dedicada la Virgen de la Asunción; sobre la entrada al recinto se puede observar un relieve en el que se describe la escena en la que la Virgen María es llevada al cielo con la ayuda de los ángeles.

El cronista detalla en el video difundido en redes sociales, que antes de que la catedral se erigiera tal como se muestra hoy, existió en su atrio un pequeño templo que fue construido en 1525 y funcionó hasta 1626; además, se dice que los cimientos de la Catedral Metropolitana tardaron 42 años en ser construidos, pues cuando estaban listos una inundación invadió la capital novohispana, por lo que los recursos se dedicaron a la restauración de la Ciudad.

La construcción llevó aproximadamente 300 años y en ella participaron varios arquitectos. Manuel Tolsá fue uno de los últimos expertos en colaborar en la construcción de este recinto, realizó la cúpula. En la fachada, hasta hace pocos años, podían admirarse sus esculturas de la Fe, la Esperanza y la Caridad; sin embargo, la Esperanza cayó en el último temblor y la Catedral decidió bajar las otras dos.

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