Convierten la ASF en un ‘órgano a modo’

Por Karina A. Rocha Priego

¿Otra dependencia a modo? Resulta que el hoy ex auditor Especial de Cumplimiento Financiero de la Auditoría Superior de la Federación, Gerardo Lozano, decidió presentar su renuncia, irrevocable, al cargo que venía desempeñando, ya que está en desacuerdo con el nuevo reglamento interior de la dependencia.

Recordemos que la Auditoría Superior de la Federación, es el órgano técnico especializado de la Cámara de Diputados, dotado de autonomía técnica y de gestión, se encarga de fiscalizar el uso de los recursos públicos federales en los tres Poderes de la Unión; los órganos constitucionales autónomos; los estados y municipios; y en general cualquier entidad, persona física o moral, pública o privada que haya captado, recaudado, administrado, manejado o ejercido recursos públicos federales.

El resultado final de la labor de la ASF son los Informes Individuales de Auditoría y el Informe General Ejecutivo del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública.

Sin embargo, Lozano acusó de promoverse la concentración de poder y se fomenta la opacidad en la dependencia, debilitando el proceso jurisdiccional, violando el Código de Procedimientos Penales y ha generado un retraso en la presentación de denuncias.

De acuerdo con el auditor, el nuevo reglamento elimina el consejo de Dirección y la Auditoría Interna, por lo que estas áreas ya no contaban con la facultad de elaborar dictámenes técnicos para presentar denuncias de hechos.

En consecuencia se les negaba la opción de elaborar “dictámenes y presentar denuncias lo que viola la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación y el Código Nacional Penal de Procedimientos Penales que les marca el deber de denunciar”.

Esto se viene dando desde hace algunos días, cuando Lozano denunció que las reformas publicadas el 25 de agosto en el Diario Oficial de la Federación (DOF) “abren espacio a la opacidad y arbitrariedad en la institución”, porque ahora sólo Auditoría Especial de Seguimiento, Informes e Investigación tiene la facultad exclusiva de presentar denuncias penales y determinar por solventadas las observaciones, lo que limita la actuación de su área, que lideró desde hace tres años.

Esto puede significar, querido lector que, debilitar las facultades de la ASF pueden ser “a modo” de las administraciones actuales, permitiendo abuso en el uso de recursos sin que sea castigado el acto, pues generalmente se da el desvío de recursos públicos a favor de quienes ejercen el recurso y hoy, es “conveniente” cuando se espera “comprar la elección” del 2024.

De ahí la inconformidad del funcionario, quien sabe perfectamente que debilitar a la institución, debilitaría de la misma forma el trabajo que en la ASF se desarrolla para controlar los recursos públicos federales que reciben las instancias gubernamentales en toda la República, por lo que, anticipando un presunto fraude, es que este decidió renunciar como seguramente sucederá con otros funcionarios.

Y es lo más fácil, si no se puede desaparecer instituciones o instancias como la ASF, debilitarla es el arma perfecta para propiciar la ola de renuncias de funcionarios que seguramente estaban haciendo bien su trabajo, por eso “ya están de sobra”. Que triste pues en México se ha luchado por fortalecer, precisamente, a las instituciones y evitar violaciones y abusos como las que, seguramente, se van a presentar a partir de las reformas al reglamento interno de la Auditoría Superior de la Federación.

En fin, parece que estamos en el momento preciso donde nadie puede opinar, mucho menos cuando es a favor del pueblo mexicano. ¡Qué lástima!.

Por lo pronto, querido lector, según el hoy ex funcionario Gerardo Lozano, deja 138 denuncias que se originaron en esta auditoria especial, 3 dictámenes técnicos para denuncia de hechos que obran en poder de la Unidad de Asuntos Jurídicos pendientes de presentar ante la Fiscalía Anticorrupción y 66 Dictámenes Técnicos enviados a la Auditoria Especial de Seguimiento, todos por un monto superior a 21 mil millones de pesos y que son parte del resultado de ese compromiso adquirido con todos los mexicanos.

La pregunta sería ¿qué va a suceder con esos 21 mil millones de pesos? Porque si sumamos estos, más lo incautado por la UIF la cifra es difícil de pronunciar, lo que habla de que mucho, pero mucho dinero ¡está en el limbo!, en lugar de estar beneficiando a millones de pobres que habitan en este país. Así las cosas…….

CRIMEN ORGANIZADO, EXTIENDE SUS “TENTÁCULOS” EN MÉXICO

Hablando de otra cosa, ¿usted, querido lector, ya sabe que le va a heredar a sus hijos? porque así como están las cosas y, sobre todo en lo que a inseguridad se refiere, creo que les heredaremos un México convulsionado, ya que las células criminales se extienden a pasos agigantados y, dicen, con “la venia” de las autoridades que, tras “negociar”, les dieron “ala ancha” para actuar a su conveniencia, a cambio de favores políticos o, mejor dicho, electorales.

Un favorcito que, por cierto, le deben los metepequenses a la morenista Gabriela Gamboa, quien permitió la entrada de la Familia Michoacana a Metepec, lo que ha derivado en un grave incremento de extorsiones telefónicas, las cuales amedrentan a la población del municipio.

Sepan, quienes “hablan por teléfono” para extorsionar, conocen santo y seña de la persona, nombre, teléfono, nombre de familiares y, lo que es peor, el domicilio de la persona a la que pretenden extorsionar y, si bien es cierto ya no es tan fácil que caiga la gente en la trampa, estas llamadas telefónicas causan terror entre los afectados.

Ya nadie se puede esconder y hoy, se ha vuelto común que se reciban llamadas telefónicas de un número lada “729” y, peor aún, el extorsionador ya no esconde su célula criminal pues se hacen pasar por “comandantes” de la “Familia Michoacana” y no hay autoridad que pueda controlar o detener este crimen que está amedrentando a la población.

Definitivamente ¡ya no se puede vivir así! La presión económica y la inseguridad que aprisiona a la población está llegando a su máxima expresión, poniendo contra la pared a gente trabajadora, gente buena, gente de la tercera edad a la que presumen “rica” por el simple hecho, pero en realidad lo que se está viviendo en México nunca se había vivido. Hoy se nota la falta de interés por combatir a la delincuencia organizada ¿será que representa recursos para campañas electorales? De otra forma no podemos explicarnos por qué la “suavidad” con la que tratan a los delincuentes y se les permite actuar a su antojo.

¿Ese es el México que heredaremos a nuestros hijos? Parece que así será y todavía falta ver cómo, habrá quienes lucharán por “empobrecer” a los que todavía tienen la oportunidad de vivir “bien”, y digo “bien” sin las carencias que, desgraciadamente, están padeciendo millones de mexicanos y los que se van sumando. La pregunta es, ¿será que la búsqueda del poder por el poder deriva del empobrecimiento total de los mexicanos? Porque, así como están las cosas, se está logrando y, peor aún, el discurso es uno, el resultado es otro.

Por eso la fuerza que ha tomado la delincuencia organizada, por lo “blandengue” del actuar de las autoridades, quienes muestran al “pueblo” quiénes son los que “hoy mandan”. De ahí que incrementen los crímenes empezando, querido lector, por las extorsiones telefónicas…

amanecerweb

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