Creatividad, la moneda de artistas en pandemia

La prolongación de la pandemia de covid-19 en México y el mundo ha exigido una extrema revalorización en los hábitos de consumo, así como un producto tan ordinario como el papel de baño llegó a costar hasta 400 veces su precio en algunos países, los bienes culturales, en su mayoría producidos por artistas a pie de calle, encuentran una mayor crisis al hallarse en un estado de continua depreciación.

Tradiciones como ir al teatro, una exposición artística, visitar los museos o asistir a un concierto se convirtieron en acciones vetadas por gobiernos y organismos de salud al ir en contra de las recomendaciones sanitarias, sin embargo, no significa que deban cesarse por completo.

A pesar de no ubicarse en los temas diarios de conversación sobre los giros comerciales que necesitan una reactivación, los artistas llevaron los complejos culturales hacia la pantalla, intercambiaron los escenarios por salas sin sillones y marcharon hacia la reinvención creativa, una dotada por herramientas digitales.

En La Laguna, proyectos de larga gestoría como la formación de la Big Band Jazz Coahuila (BBJC), que tomó cuatro años en formalizarse, se vieron parcialmente detenidos desde marzo de 2020, lo que probó la resistencia de sus integrantes, quienes se desempeñan en otros trabajos para lograr su día a día.

Édgar Flores, director de la BBJC y maestro de música, habló de las complicaciones de levantar un proyecto único en La Laguna durante una pandemia en ciernes, “teníamos planeados tres grandes conciertos de música y estábamos en planes de hablar con Disney México para usar sus temas para una presentación especial”.

En Coahuila, la Secretaría de Cultura a cargo de Ana Sofía García Camil, promueve actividades virtuales con la voz de los artistas en áreas multidisciplinarias, lo que ha apoyado a varios creadores a mostrar sus proyectos en plataformas como Facebook y Twitter.

“Recientemente ganamos la beca de Arte Resiliente, que es un apoyo, pero no es suficiente para mantener a todos los integrantes de la banda. Colegas que se dedican cien por ciento a la música han sido afectados al ya no tener una fuente de ingreso”, explicó Flores.

En su caso, a pesar de asimilar las tendencias de la nueva audiencia digital, las ganancias no son comparables con las de un concierto tradicional con asistentes, pero lo hacen con la férrea intención de no dejar inactivo el proyecto de la Big Band Jazz.

“Yo estudié dos carreras, ciencias de la comunicación y música y ya llevo poco más de siete años impartiendo clases de música en escuelas y en sesiones privadas. Además de clases de comunicación en universidades. Eso me ha ayudado para sobrevivir”.

La situación actual en el mundo artístico no es igual para un pintor que para un cantante o una bailarina, ya que la experiencia de visitar una galería en línea no es la misma a observar el video del performance de un colectivo.

Por ello, diversos artistas deben acudir a otros oficios para sobrellevar su tiempo en pandemia.

Una opción, no viable en todo México, es ser parte de los programas en línea como el desarrollado por la Secretaría de Cultura de Coahuila, con actividades virtuales como lecturas, conferencias y presentaciones bajo el nombre de ‘La Cultura nos une en línea’.

Este proyecto dio inicio a unas semanas de la declaratoria mundial de emergencia y hasta fin de año reportó más de mil actividades y una audiencia de 3.5 millones de personas, no sólo en Coahuila sino en el país y fuera de él.

Luis Sergio Rangel ‘Máscara’, artista que divide su tiempo entre aulas y trabajos audiovisuales urbanos, reconoce que ha sido difícil para otro sector de la población artística, sin embargo, ellos mismos encuentran un medio gracias a su creatividad.

“Platicaba con un amigo que es rapero y que ha logrado vivir solamente de su trabajo en conciertos desde hace cuatro o cinco años, ahora en pandemia ha tenido que recurrir a su profesión, el diseño gráfico. En este caso para mí es lo mismo, actividades de arte que hago están totalmente paradas, aunque gracias a la diversidad de mi trabajo es que puedo dedicarme a otras cosas”.

‘Máscara’ ha logrado apoyarse en las dos vertientes en las que también se desempeña: diseño y serigrafía, talento unificado en su firma Mucho Diseño.

“Se lo digo a mis alumnos, siempre tienes que diversificarte y no confiar en sólo una cosa. Nunca sabes lo que va a pasar, por ejemplo, la pandemia, ya que a veces tienes suerte de vender obra y lamentablemente, en otras no”.

amanecerweb

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