Día Internacional de la Mujer… Reflexiones sobre Equidad de género

Hoy día, hemos avanzado grandes pasos a favor de una sociedad más igualitaria e incluyente. Sin embargo, también estoy consciente que la igualdad de género en algunos casos continúa como una asignatura pendiente no sólo en el ámbito personal, social sino también en el laboral.

En México, las mujeres con educación universitaria tienen un índice superior de graduación alcanzando un 21% comparado con el 18% de la población masculina.  (Aún sigue siendo minoría quienes terminan carreras en ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas)

Adicionalmente, no todas estas mujeres se incorporan al mercado laboral por lo que perdemos grandes oportunidades de crecimiento económico.

Incrementar la tasa de participación femenina en el mercado laboral al menos a los niveles de participación de los hombres, elevaría el PIB de los países.

Creo firmemente en la importancia de la equidad, diversidad e inclusión. Estoy convencida de que todos somos igualmente necesarios, en que tanto hombres como mujeres podemos aprender uno del otro, enriquecernos con nuestras experiencias, fortalezas y debilidades en todos los aspectos de nuestra vida. En que todo ser humano tiene un gran potencial que descubrir, desarrollar y alcanzar.

En mi vida, muchos de mis grandes maestros han sido hombres, empezando por mi papa, quien me ha guiado, inspirado, apoyado y enseñado que la diferencia de género no es relevante; que todo lo que quieres lograr es posible si buscas hacer el bien, te dedicas a tu aprendizaje continuo, tienes dedicación, consistencia y disciplina.

Las posiciones de liderazgo ocupadas por mujeres son menores, aun cuando está comprobado que, en términos de rendimiento empresarial, beneficios y crecimiento de la economía, nuestra participación es de gran impacto y sobre todo de creación de valor.

Según datos de un estudio de McKinsey & Company sobre la Equidad de Género indican que: Las mujeres representamos menos del 40% de la fuerza de trabajo formal en el planeta, mientras que al mismo tiempo somos responsables del 75% del trabajo de cuidado no remunerado.

Las mujeres somos fuertes, determinadas, firmes y sumamente capaces de alcanzar todo lo que nos proponemos. Somos también formadoras, educadoras y la roca de muchas familias en esta sociedad. Una de nuestras grandes contribuciones será sin duda, la formación de manera temprana y decisiva de personas que aporten de manera constructiva a la sociedad en que vivimos.

amanecerweb

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