Editoriales luchan por sobrevivir con ayuda de los lectores

Después de 30 días de campaña para conseguir apoyos económicos, tanto Almadía como Era y Sexto Piso cerrarán tal proyecto con el evento denominado «Se logra porque se logra», donde a partir del viernes 28 en punto de las 16:00 horas, se reunirán personajes de los medios de comunicación y el gremio cultural en un evento en vivo transmitido a través de sus redes sociales.

Guillermo Quijas, editor fundador de Almadía, menciona en entrevista que es el final de la campaña Dependientes de lectores, misma que ha alcanzado el 50 por ciento de los recursos que se propuso como meta. «Muchos amigos nos han ayudado de distintas formas, ya sea donando obra gráfica y hasta ayudándonos a moderar algunas mesas y coordinar entrevistas con medios».

Quijas menciona que el principal motor de la campaña ha sido la colaboración. El proceso de unir esfuerzos se fue dando de maner natural: «Este viernes habrá una participación de más de 50 personas… estamos muy contentos con este evento y la ayuda que nos han brindado».

Aunque han tenido una buena respuesta en las donaciones, el editor resalta que a lo largo de las últimas semanas la gente ha decidido comprar libros en lugar de donar. «Eso nos ha sido muy útil también; han comprado desde nuestras respectivas páginas web; eso genera una responsabilidad importante para seguir publicando».

Señala que las ventas en línea han crecido 30 por ciento en comparación con el año pasado. «Los libros digitales han crecido casi el doble de ventas; pero aún así siguen siendo un porcentaje menor; yo creo que no llegan ni al 25 por ciento del total de ingresos generales».

La principal fuente de entradas económicas proviene de las librerías y las ferias de libro, «representan hasta el 65 por ciento de los ingresos». Aunque la venta en línea ha registrado un incremento significativo, Quijas matiza que los otros canales siguen teniendo mayor relevancia. «Sí han sido un mecanismo que nos ha permitido sobrellevar las cosas y seguramente irá creciendo con el paso de los meses, pero todavía no son nuestros canales más importantes».

Aunque se encuentran explorando nuevos canales de ventas como el trabajo en escuelas y bibliotecas, sus opciones están reducidas por la actual compresión del mercado pues dependen del regreso a las actividades comerciales. «Los únicos canales ahora son digitales; esto ha implicado reducir costos operativos en la medida de nuestras posibilidades».

De los 22 libros que tenían planeados publicar este año, la reducción de costos operativos los hará publicar entre 10 y 12; 50 por ciento menos de lo proyectado. «Es lo que otros editores, tanto grandes como pequeños, están haciendo porque es una inactividad de prácticamente seis meses; no sólo han sido los tres de confinamiento, sino los que siguen, que serán igual de complejos».

La campaña Dependientes de lectores, contempla reunir fondos suficientes para operar durante tres meses; después de ese periodo, Quijas anuncia que trabajarán en dinámicas de comercialización de libros. «Esta campaña nos permitirá sobrellevar este periodo de resguardo donde todo está detenido, ello para tener tiempo para pensar y diseñar estrategias». Agrega que, al ser un tema general que involucra también a librerías, bibliotecas y ferias de libro, tendrán que hallar mecanismos en conjunto que permitan reducir el impacto económico que el actual confinamiento ha traído consigo.

El editor reconoce que uno de los golpes más duros sufridos por la editorial durante esta etapa fue la postergación de Almadía España, pues ya tenían planeado el viaje a dicho país, pero la contingencia no se los permitió. «No sabemos cuál será la repercusión real en el mercado español; de entrada, se ve complejo que los libros viajen de un país a otro». Espera que el próximo año haya mejores condiciones para retomar un proyecto que ya les había tomado cuatro años pensar, diseñar y financiar.

Como parte de la reactivación económica, el editor considera que el único camino es el trabajo gremial entre editoriales, librerías y ferias de libro. «Es complicado en esta contingencia pensar en ayuda a nivel gobierno o en créditos a nivel banco». Sugiere trabajos de coedición y procesos optimizados con librerías. Augura una etapa lenta y sin resultados rápidos. «Viene una etapa de recuperación muy lenta, pero en realidad es el único camino que existe».

Destaca que un punto importante sería mejorar los mecanismos internos en la industria basada en el sistema de consignación, así como «mejorar los sistemas de metadatos; los sitios web de las librerías; hay mucho trabajo a nivel de infraestructura y tecnología para hacer que los procesos de recuperación de inversión de un libro sean más cortos».

amanecerweb

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