El arte, herramienta de supervivencia

«Si no se trabaja en el desarrollo de una cultura a favor de la vida, para el año 2050 los océanos guardarán en sus aguas 50% de basura plástica y 50% de peces contaminados». Está información se dio a conocer en la Conferencia: «Diseñando el futuro: Desarrollo, Innovación, Sustentabilidad y Belleza», que tuvo como sede el Museo de Arte Moderno.

El Tercer Paraíso es la propuesta artistica del multidisciplinaño Michelangelo  Pistoletto (Biella, Italia,  1933) para frenar y cambiar la manera de estar en el mundo que se impuso desde la Revolución Industrial, la cual está «basada en la irracionalidad, en la separación de nuestro hábitat, en el uso del arte como objeto y, sobre todo, en la reproducción de un sistema que produce y genera sociedades sobrepobladas de sujetos que parecen más animales que personas:

Y agregó: «El Tercer Paraíso es hacer que el arte vuelva a ser el motor de inteligencia para las sociedades, de la mano con los ciudadanos y a la naturaleza. Es un método donde el arte deja ser un arte de consumo y se convierte en un arte con responsabilidad hacia la vida, con el planeta tierra; que es el paraiso perdido y contaminado de ignorancia e irresponsabilidad que puede llevarnos a desaparecer como especie».

Mientras tanto, para Fortunato D’Arnico, uno de los organizadores del Premio Internacional Dedalo Minosse de Arquitectura, la salida este problema apremiante de la humanidad «es regresarle al arte el sentido que tenia en la antigüedad, el cuál era básicamente  un surtidor de conocimiento para el desarrollo de las naciones y no como ahora, un elemento aislado, más cercano a un objeto de consumo que a una fuente de conocimiento que sirva para entender nuestra papel en la vida y como parte de la naturaleza».

Y agrega: «Milán es un ejemplo donde vemos que si actuamos, si nos involucramos, sí pueden cambiar las cosas. Ahí, mediante la participación activa, real, con hechos de los ciudadanos se han reciclado el plástico para construir, para crear, para reusarlo en las actividades de la vida cotidiana y con eso, además, en un solo año la población se ahorró 7 millones de euros.»

Para finalizar, el artista italiano Pistoletto propuso recordar que «el arte tiene valor cuando es parte de un trabajo colectivo y con él se desarrolla la inteligencia de las personas, de los pueblos; no serán los políticos, los estados ni las corporaciones quien frenen y cambien de rumbo los pocos pasos que nos falta para el precipicio.»

amanecerweb

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