El coro ‘Quetzales de Tlalpizáhuac’ es la voz de Valle de Chalco

En la década de los 90 la capilla del Sagrado Corazón vio nacer al Coro de Niños Cantores de Valle de Chalco, el cual se formó con al intención de recibir al papa Juan Pablo II en la demarcación. Treinta años después, una organización coral de niños y jóvenes de ese mismo municipio en el Estado de México ha retomando el mismo recinto religioso para iniciar una nueva historia.

Bajo la batuta del maestro Leszeck Zawadka, el grupo coral del año 1990 se formó por petición del Ayuntamiento del Valle de Chalco para recibir a su santidad, sin embargo el proyecto creció y se convirtió en un motor para el desarrollo artístico y emocional de los niños, de tal suerte que se llegó a constituir como una sociedad civil, detalló Pedro Ramírez Vázquez, coordinador del Coro de Valle de Chalco Quetzales de Tlalpizáhuac.

Desde el 2010 comenzaron a surgir algunos problemas en la organización, explicó Ramírez Vázquez, quien formó parte de la coordinación del mismo y ayudó a su consolidación en medios digitales, así como en la recaudación de recursos cuando el coro tuvo una presentación en Brasil en 2017.

Luego de que surgieron algunas inconformidades con los padres de los jóvenes y niños que pertenecían al coro, además de desacuerdos con la administración del grupo, el director musical, Leszeck Zawadka, dejó su puesto, relató para Forbes México el también ingeniero en sistemas.

Algunos ex integrantes del coro buscaron iniciar una nueva agrupación bajo el cobijo de la Preparatoria número 92; sin embargo, el proyecto no pudo prosperar debido a algunos desacuerdos con las autoridades de la institución, aunque en el arranque de ese nuevo grupo se organizó una conferencia magistral con la artista Ana Patricia Carbajal.

Después de un largo andar, con la dirección musical de Luis Martínez González, ex integrante del Coro de Niños Cantores de Valle de Chalco, y con la aportación coreográfica de Luis Fernando Loyola, es como nace en febrero de 2019 el Coro de Valle de Chalco Quetzales de Tlalpizáhuac.

El grupo coral de 25 integrantes está compuesto por casi el mismo número de hombres que de mujeres, los cuales rondan desde los siete hasta los 29 años de edad, por lo tanto se consideran como un coro mixto, explicó Ramírez Vázquez.

“Es algo que nos hace diferentes (de los otros coros), porque tratamos de darles oportunidad de cantar en cambio de voz a los jóvenes. El maestro busca su tesitura y colocación para que puedan participar, todo mundo es bien recibido”, resaltó.

El repertorio coral es amplio, según relató el coordinador, ya que va desde música sacra y clásica, hasta popular, tradicional mexicana y comercial.

“Hemos hecho arreglos con música contemporánea o comercial, como un arreglo de Carlos Rivera. La validez de conocer su voz y la tesitura (de los cantantes) es amplia y se busca que conozcan obras musicales desde Beethoven o música tradicional de otros pueblos”, señaló.

Toda esta labor se realiza de manera voluntaria, aclaró, ya que los directores artísticos y administrativos no reciben una remuneración económica, mientras que a los alumnos no se les cobra por participar ni por recibir clase; son los padres de familia los que colaboran con el sustento del coro.

“No se reciben un peso de esto, no se les cobra. Nos ayudamos de los papás, hace falta mucha empatía y concientización con la comunidad. Hay quienes nos relacionan con el coro de una iglesia y creen que recibimos remuneración de la iglesia, no recibimos nada de ello”, aseguró.

Ha buscado ayuda del Ayuntamiento de la localidad en el área cultural y de atención a la juventud, sin embargo no han recibido respuestas favorables de las autoridades, ya que algunas veces les han propuesto conciertos de un día para otro o con condiciones que no son favorables para la presentación, externó Ramírez Vázquez.

“(Las autoridades) no están preparadas para recibir un proyecto de esta calidad y nivel, desconocen la gestión cultural. Les propuesto realizar conciertos o conferencias, traer a personas como Ana Patricia Carbajal, pero no logran ver la importancia”, insistió.

El próximo 29 de febrero se presentarán a las 13:00 horas en la sala Elisa Carrillo del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, donde ofrecerán el concierto “México canta y no llores” en compañía de la Orquesta Infantil y Juvenil de Tláhuac.

amanecerweb

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