El INAH y sus estrategias durante la pandemia

Desde principios de abril, en medio de la crisis sanitaria a causa del COVID-19, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha tenido que enfrentar más de una docena de incendios que pusieron en peligro zonas arqueológicas del sureste del país, específicamente las de Oxkintok, Xcabal y Kohunlich.

Diego Prieto, director de la institución, informó que actualmente se encuentran en tareas de resarcimiento de daños. En algunos casos “sólo se llegaron a afectar estructuras de la periferia; afortunadamente no lograron llegar al área”.

El antropólogo social agregó que el equipo del INAH en Quintana Roo realizó tareas de previsión, igual que en Campeche, “estos equipos trabajaron con un enorme compromiso, siempre de la mano; en el caso de Quintana Roo, en conjunto con la Secretaría de Marina, que nos ayudó con helicópteros y carros tanque para trasladar el agua y contener los incendios”.

En el marco de la contingencia, el director del INAH mencionó que han sido muy cuidadosos de atender todas las disposiciones sanitarias; desde el 20 de marzo, en coordinación con la Secretaría de Cultura, la institución suspendió todo tipo de actividades relacionadas con el equinoccio de primavera en zonas arqueológicas de mayor afluencia para evitar concentraciones de personas.

Desde el 23 de marzo se dispuso también el cierre de todas las escuelas, museos y centros de trabajo de la institución con el fin de disminuir la movilización de sus trabajadores. Especificó que se mantienen activas las labores relativas a la protección legal y técnica del patrimonio arqueológico e histórico, “en particular aquellos que son monumentos históricos; muy en especial aquellos recintos donde hay colecciones de acervos importantes para efecto de que no corran riesgo nuestras colecciones”.

Otra de las actividades que ha mantenido el INAH en el marco de la contingencia es el cuidado de bienes en laboratorios y recintos que puedan suponer un riesgo para la conservación de las piezas. “Hemos continuado con el trabajo de promover el programa nacional de reconstrucción, muy en particular toda la tarea de reestructuración de bienes culturales que se vieron afectados por los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017”. 

Aunque el INAH ha cerrado sus recintos, sus escuelas han establecido modalidades para mantener vínculos a distancia con los alumnos. “En el caso de las licenciaturas se complica porque no todos los estudiantes tienen acceso viable a equipos para la comunicación a distancia; en el caso de los posgrados ha sido más factible”.

amanecerweb

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