Empleados de Conavim denuncian despidos

Fabiola Alanís

El personal de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) recibió la orden repentina de que tenía que mudarse de sede la semana pasada, aun cuando la Ciudad de México permanece en semáforo naranja por la pandemia de COVID-19. Pero su mayor sorpresa fue que al llegar, hay oficinas que ya están ocupadas o apartadas para personas que todavía no trabajan formalmente en la Comisión, pero que vienen con la nueva titular, Fabiola Alanís, nombrada en el cargo el 30 de julio pasado.

Funcionarias y funcionarios de la Comisión denuncian que hace casi dos semanas, sin que Alanís haya tenido reuniones o diálogo alguno con el personal para explicar su proyecto o evaluar su trabajo, empezó a pedir renuncias, directamente o a través de la Dirección de Administración, y no hubo justificaciones más que necesita las plazas para instalar a “su equipo”.

Hasta ahora van 10 personas a las que les pide la renuncia, lo cual es casi una cuarta parte de las 45 que integran la dependencia, desde nivel de subdirecciones y jefaturas de área hasta una subdirección general adjunta, incluyendo a alguien que lleva una década en la institución. Todos servidores públicos de carrera, por lo que para separarlos del cargo debería haber una justificación y un proceso administrativo.

“Las subdirecciones son las que llevan el trabajo cotidiano, de naturaleza muy técnica. Por ejemplo, todo lo que tiene que ver con informes que hace la Conavim ante distintas dependencias, Hacienda, Función Pública, Inmujeres, a la misma Segob, etcétera, hay un área muy especializada de eso y esa gente se tiene que ir. Todo lo que tiene que ver con manejo presupuestal, también esa gente tiene que desocupar. Y se va a tardar mucho que la gente vuelva a aprender”, señala una de las personas afectadas que pide conservar el anonimato.

“Dice la nueva titular que es una cuestión de equipo, es decir, que necesita trabajar con gente que la conozca, que se adapte a la forma de trabajar. Y también ha mencionado porque tiene compromisos. Eso es de llamar la atención porque se supone que hay perfiles profesionales de experiencia, de formación, que son los que se están privilegiando para un puesto de ese nivel, de esa naturaleza. Entonces cuando habla de compromisos nos deja ver que tuvo que hacer negociaciones que no conocemos”.

De ese equipo, van al menos siete personas que ya están operando, aseguran los entrevistados, una de ellas proveniente de la Secretaría de Relaciones Exteriores y otras de las que no conocen la trayectoria. Tener acceso a información y funciones oficiales sin un nombramiento es ilegal, subrayan, pero está ocurriendo sin que aún nadie haya firmado la renuncia solicitada ni sepan cuándo sería su salida. Además, han escuchado comentarios de que los cambios podrían alcanzar a la mitad del personal.

“Nosotros pues llevábamos un año trabajando el plan de trabajo, y me parece que parte de la intención de la nueva comisionada es cambiar todo. Va a reformar la estructura, las direcciones como las había acomodado la comisionada anterior las renombró. Entonces está haciendo muchas modificaciones, pero no teníamos ni idea de cómo vaya a proceder. A la comisionada anterior le habían bloqueado las nuevas contrataciones y a ella parece que ya se las destrabaron porque ya hay personas nuevas en la oficina”, comenta otra persona afectada.

La sede de Conavim estaba en la colonia Juárez, distribuida en dos pisos separados de un edificio de la Secretaría de Gobernación (Segob), a la que está adscrita, en el que también hay otras oficinas de esa dependencia, como la Dirección de Juegos y Sorteos y la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar). Se había comentado que lo ideal sería tener un lugar donde todo el personal estuviera en un solo piso y así ocurrió, pero no como se lo esperaban.

La mudanza fue a la colonia Narvarte, a las oficinas que todavía no ha terminado de desocupar la Comisión Nacional de Búsqueda de Desaparecidos y de la que se mudó justo porque eran 43 personas y al crecer el equipo, ya no cabían. La Conavim llega con esa cantidad de personal, lo que impide que se tomen medidas de sana distancia para proteger a las y los trabajadores de un posible contagio de COVID-19.

El personal entrevistado considera un atropello que en menos de un mes les hayan hecho mudarse en estas condiciones, cuando estaban trabajando por guardias y ahora no saben si hay siquiera computadoras disponibles para todos, y consideran más grave que haya despidos injustificados cuando todavía no pasa la contingencia sanitaria y económica.

Alanís llegó a la Comisión el 30 de julio, después de que el 30 de junio dejó el cargo Candelaria Ochoa, quien posteriormente señaló que su salida se debía a que no formaba parte del equipo político de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Esta semana se hizo pública una carta en la que el personal de Conavim pide rectificar las decisiones tomadas y que no se repitan los movimientos por cuestiones políticas.

“Si la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres tuvo que cambiar de titular a un año de comenzar un nuevo proyecto por motivos políticos, esperaríamos que la nueva Comisionada no empezara su encargo violentando a la misma Comisión, a la Administración Pública y al Servicio Profesional de Carrera, a la Austeridad Republicana y a la Cuarta Transformación; por lo que exhortamos al subsecretario, Alejandro Encinas, a escuchar nuestra preocupación, a atender nuestro caso y a intervenir en este asunto; y al presidente, Andrés Manuel López Obrador, a poner un alto a las prácticas caciquistas de desechar la experiencia en favor del nepotismo”, expuso el personal.

Cuestionada al respecto, la Conavim señaló que no hay ningún posicionamiento oficial al respecto por ahora.

amanecerweb

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