¡En cobarde acto vandálico, destruyen fachada de rectoría!

¡No lo puedo creer! Lo que sucedió ayer a las afueras de la Máxima Casa de Estudios, no puede considerarse un “acto de protesta” no, ¡es un acto de vandalismo que debe ser castigado con todo el rigor de la ley!

Por ningún motivo debe considerarse como “estudiantes” a ese grupo de encapuchados que, “abanderados” con lo que fuera un “movimiento contra la violencia de género” hoy ¡destruyen el patrimonio de los mexiquenses!. La Rectoría de la UAEMex es un edificio ¡histórico!, y el día de ayer esos “cobardes encapuchados” causaron estragos. pero, peor aún, ¡no dan la cara!

Las autoridades no deben quedarse de brazos cruzados, no como lo hicieron con la desaparición del equipo Potros de la UAEM, que todos, propios y extraños, se hicieron de la vista gorda ante su desaparición, en lugar de luchar por conservar el emblemático equipo. Hoy, ¡que se pongan las pilas!, que investiguen a fondo estos actos de ¡terror! provocados por “seudo estudiantes” que, ¡por 500 pesos!, han sido capaces de destruir un edificio.

Que investigue quién está detrás de estos actos de terror, si es el tal Fermín Carreño, ¡pues que hagan lo que tengan que hacer en su contra!, si este sujeto, como director de la Facultad de Planeación Urbana y Regional

Cree tener el derecho de destruir y de azuzar a ¡ilusos estudiantes”, y no solo eso, se siente con el derecho de siquiera “pensar” en ¡robar la Rectoría en lugar de ganársela! Pero, ¿cree que pagar por destruir es la mejor manera? Imagínese si fuera Rector, ¿qué clase de rectoría tendría? ¡la de los fregadazos que es lo que a este le gusta.

El historial de Carreño Meléndez es oscuro y rodeado de escándalos. Ésta, no es la primera vez que azuza a un grupo de estudiantes, “ilusos estudiantes” para buscar desestabilizar a la Máxima Casa de Estudios. Una vez más, estos actos de “terror” van más allá del legítimo derecho de manifestarse de estudiantes universitarios.

Hoy, se me viene a la cabeza cómo, en el 2016, hizo exactamente lo mismo que hoy está haciendo con un grupúsculo de “universitarios” (sic), a quienes presuntamente ¡les paga por vandalizar!. En ese entonces, el “pretexto” fue la inconformidad de algunos estudiantes por presuntas irregularidades, nepotismo y abusos de autoridad de parte Ángeles Manzur; hermana del entonces secretario general de Gobierno José Manzur.

Y es que, se sabe que, mientras catedráticos y una comisión de alumnos del “Plantel Cuauhtémoc”, mejor conocido como “Prepa 3” eran recibidos por directivos de la máxima Casa de Estudios en el edificio de Rectoría, otro grupo de alumnos estaban siendo aleccionados por dos activistas políticos plenamente identificados para cumplir otro fin diferente.

Sí, querido lector, el tristemente célebre Fermín Carreño Meléndez, entonces coordinador del Centro de Estudios e Investigación del Desarrollo Sustentable de la UAEM y su asistente Augusto López Velasco, quienes siempre estuvieron detrás de esa movilización.

Como entonces, Fermín Carreño y, suponemos otro “cómplice”, se ausentan de sus actividades para encabezar las manifestaciones ahora en contra del Rector y, por si fuera poco, promoviendo el abandono de las aulas de algunos alumnos, a quienes, seguramente, fueron ellos quienes los “armaron con bates de béisbol” para “lo que se ofreciera” y ayer ¡se les ofreció!, rompieron vidrios, destruyeron rejas, grafitiaron paredes y “nadie hizo nada”, el sujeto en cuestión, “los protege” pero, ¿quién lo protegerá a él de una denuncia en su contra?, porque ¡deben denunciarlo penalmente”, eso me gustaría saberlo.

Este sujeto, que se hace llamar “investigador” no es más que un “porro-ruco” que quiere ganar “espacios” a través de la violencia y el vandalismo. Sujetos como éste, frenan su desarrollo y echan por la borda el trabajo y esfuerzo de toda una comunidad universitaria con aspiraciones reales en el fortalecimiento de su calidad académica y en el proceso de internacionalización en el que se encuentra.

Esto se dijo entonces de él ¡y se sigue diciendo!, de verdad no debe permanecer en la Universidad Autónoma del Estado de México. Ya una vez fue destituido, que ésta fuera la segunda, no estaría mal, pero con una investigación a fondo en su contra.

Que los legisladores ¡no acepten lloriqueos! y que antes de intervenir en un asunto interno de la Máxima Casa de Estudios, investiguen quién es este azuzador y exijan, contra él, ¡todo el rigor de la ley!, ya demasiada violencia se vive en este país como para que todavía se le permita a un “catedrático” hacer lo mismo.

Pensándolo bien, los legisladores deben ponerse las pilas, ya que seguramente este sujeto ¡estuvo detrás del grafiteo contra el edificio del Congreso del Estado de México, otro acto vandálico ocasionado por las supuestas protestas contra la violencia de género, desvirtuado por unos cuantos y todo, querido lector, ¡por derrocar al Rector!.

Y bueno, ha sido tal el abuso de este sujeto, que se ha atrevido a “desafiar y

Las autoridades, insisto, ¡deben investigar a fondo a Fermín Carreño!, pero por supuesto que también deben investigar a “sus esbirros” disfrazados de estudiantes o a sus estudiantes disfrazados de esbirros que, tapándose la cara han cometido toda clase de delitos, pensando que ésos quedarán impunes.

¡No señor!, ¡no más manifestaciones de encapuchados!, eso debe quedar estrictamente prohibido. Si las causas que persiguen fueran reales, verdaderamente legales, no tendrían que hacerse “a escondidas”, sino de frente, pero queda claro que, ésas no lo son. Así que ¡se exige todo el rigor de la ley contra estos encapuchados y sus azuzadores! Y, que quede claro, Fermín Carreño ¡no es un activista, es un azuzador! Y debe ser castigado…

amanecerweb

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