Ex jefe del Ejército boliviano niega vínculos con Evo Morales

El ex comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, William Kaliman, negó este miércoles haber conducido un golpe de Estado en el país andino, como afirma que ocurrió el exmandatario socialista Evo Morales desde México.

Kaliman, quien fue nombrado en 2018 como máximo jefe de las Fuerzas Armadas, concedió una entrevista a Radio Fides de Bolivia en la que rompió el silencio y respondió a Morales desmintiendo las acusaciones contra el ejército. “¿Comó puede ser un golpe de Estado? Yo no saqué soldados, no fui a apuntarle (a Morales) con tanques, yo no me fui al Palacio (de Gobierno), ningún militar estaba en las calles. Yo no me he quedado de presidente, nadie se quedó de presidente que sea militar”, dijo.

Morales, que renunció a su cargo el 10 de noviembre en medio de protestas masivas originadas por un posible fraude electoral, ha sostenido en sucesivas declaraciones que su salida y reemplazo por la líder opositora Jeanine Áñez fue un golpe de Estado.

El general, que fue desplazado de su cargo por el gobierno interino de Bolivia y que era conocido por ser uno de los jefes militares más leales a Morales, dijo que ante el desorden público que amenazaba al Estado hizo uso de la ley orgánica de las Fuerzas Armadas y “sugirió” al expresidente que renunciara a su cargo.

“Yo nunca he incumplido mis deberes. Hemos sido parte de mantener la democracia y principalmente la unión de los bolivianos”, señaló Kaliman en la entrevista.

El entonces comandante de la Policía Boliviana, Yuri Calderón, también pidió la renuncia de Morales luego de la publicación de un informe de la OEA que decía que se habían encontrado serias irregularidades durante una auditoría de la votación de las elecciones presidenciales del 20 de octubre.

La auditoría informó de una clara manipulación y serias fallas de seguridad por lo que solicitaba la anulación de los comicios electorales tras haber encontrado pruebas claras y contundentes.

Esto desató fuertes enfrentamientos entre partidiarios y detractores del presidente que costaron al menos tres muertos y 384 heridos, según la Defensoría del pueblo de Bolivia.

En medio de los disturbios Morales huyó de su país en un avión de las fuerzas aéreas mexicanas después de solicitar asilo político al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador. Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores informó que México accedería a la solicitud durante una conferencia de prensa el pasado 11 de noviembre.

Mientras que México acogía a Morales, el presidente de Estados Unidos Donald Trump señaló que su renuncia era un “momento significativo para la democracia en el hemisferio occidental”.

“Después de casi 14 años y su reciente intento de anular la constitución boliviana y la voluntad del pueblo, la salida de Morales preserva la democracia y allana el camino para que el pueblo boliviano haga oír su voz”, dijo Trump en un comunicado en el que elogió a los bolivianos “por exigir libertad y a los militares bolivianos por cumplir con su juramento de proteger no solo a una sola persona, sino a la Constitución de Bolivia”.

amanecerweb

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