Floyd Mayweather no es invencible

Floyd Mayweather presume un récord de 50 triunfos en el mismo número de peleas, aunque su registro tiene algunas manchas. Si bien nunca fue derribado en una pelea por un puñetazo y se asume como uno de los mejores, libra por libra de la historia, no siempre fue mejor a sus rivales y al menos un par de veces se vio beneficiado por los jueces.

Una de esas ocasiones ocurrió el 20 de abril de 2002, cuando enfrentó a José Luis «Temible» Castillo. Cuando se trata de un deporte de apreciación lo insospechado puede suceder por más que los números marquen una tendencia y sin importar que la mayoría de los espectadores observaran a un claro vencedor. Eso le pasó al mexicano.

Según el recuento de la cadena estadounidense HBO, que fue la que transmitió el encuentro, las tarjetas favorecían a Castillo por 115 a 111, mientras que las estadísticas indicaban que de 506 golpes que lanzó 203 impactaron a Mayweather, quien solo atinó a 158 de 449.

Sin embargo, los jueces vieron otra pelea, se inclinaron por la creciente estrella y los abucheos estallaron. Anek Hongtongkam indicó un 111-116, John Keane 111-115 y Jerry Roth 111-115. De inmediato se empezó a sospechar de un arreglo del poderoso empresario del boxeo Bob Arum, quien ya tenía bien claro que habría revancha ese mismo año (en esa Floyd fue muy superior). 

Si bien Castillo se reconfortó porque su rendimiento lo catapultó a buenas bolsas y mejores carteleras, nunca se quitó ese sabor amargo de haber ganado a toda lid al que hoy se proclama como uno de los mejores de la historia del boxeo.

El apodado The Money fue mejor que el nacido en Empalme, Sonora, durante los primeros cinco episodios en los que su velocidad fue veneno puro, pero su supremacía se borró conforme avanzó el encuentro. Castillo encontró la forma de arrinconarlo, de hacerlo sentir mal en su hábitat, las cuerdas, e incluso en algunos momentos lo llevó al cuerpo a cuerpo.

El estadounidense, que desde entonces tenía su estilo ya bien definido de moverse por todo el cuadrilátero para evitar el contacto directo, se empezó a quejar de un dolor en el hombro izquierdo a partir del tercer round y eso lo utilizaría para argumentar el porqué de su mala noche.

Lo cierto es que acabó borrado, aunque eso no fue suficiente para unos jueces que acabarían por darle el triunfo a costa de un Castillo que perdió el título mundial de peso ligero del CMB tras cuatro defensas.

amanecerweb

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