Funcionaria federal desatiende orden del ejecutivo para resolver caso de agresión contra saxofonista

¿De qué va toda esa farsa de evitar la violencia contra las mujeres en este país, si a 90 días de que una joven fue atacada en Oaxaca, el agresor sigue libre? Peor aún, querido lector, resulta que el agresor de la joven saxofonista María Elena Ríos Ortiz de apenas 26 años de edad, es conocido, pero está protegido por el gobierno oaxaqueño.

María Elena Ríos Ortiz

Sí, este sujeto es un tal Juan Vera Carrizal, ex diputado local en la 63 Legislatura, 2016-2018, propuesto por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para luego brincar al PRI. Tiene 56 años, casado y con tres hijos; se dice empresario, hoy señalado por la familia de María Elena como el autor intelectual de este ataque y, se dice, éste sujeto ya había amenazado a la joven en anteriores ocasiones.

Con un “Si no estás conmigo te va a ir mal”, Vera Carrizal amenazaba a la joven, según versión de los familiares que, aseguran, fue éste el que mandó a lastimarla; sin embargo, las autoridades no han actuado en contra de este repulsivo sujeto, pues dicen, es “gente muy cercana al Gobernador Alejandro Murat”, quien lo protege de las acusaciones a pesar de que esté en juego la vida de una jovencita de 26 años.

Según declaraciones de la hermana de María Elena, ésta inició una relación laboral con Vera Carrizal que posteriormente se convirtió en “noviazgo”, pero que la misma joven concluyó pues, según testigos, había agresiones y exagerado machismo del sujeto, quien la hostigaba y humillaba cuantas veces se le daba la gana, situación que se agravó cuando la joven se negó a volver con él, por lo que se recrudeció el acoso, los insultos y la agresividad del sujeto.

Este ataque, queridos lectores, sucedió el pasado 9 de septiembre, cuando fue rociada con ácido estando incluso al lado de su madre, quien también fue alcanzada por el corrosivo líquido.

Sin lugar a dudas, este ataque cambió la vida de María Elena quien difícilmente podrá recuperarse. No solo se trata de las quemaduras, sino del cómo fue agredida. Jamás podrá volver a tocar el Saxofón y, lo que es peor, que el autor intelectual de esta agresión sea cínicamente protegido por el Gobierno de Oaxaca, cuando a leguas se le nota que es un depravado sujeto con “dinero” que, habríamos que pedir a las autoridades federales, investiguen de donde este bodrio de sujeto, resultó ser “empresario”.

Juan Ver Carrizal

María Elena, por lo pronto, esta fuera del alcance de su agresor, ya que fue trasladada al Instituto Nacional de Rehabilitación para Quemados, ubicado en la Ciudad de México; pues a tres meses del ataque, María Elena sigue recibiendo intervenciones quirúrgicas por las heridas causadas, lo que la tiene muy mal, tanto física como emocionalmente.

Se sabe que ha tenido dos intervenciones quirúrgicas la joven, pues se le cayeron nuevamente los injertos de sus brazos. Ella necesita una reconstrucción de párpados, nariz, boca, cuello, brazos, pecho, piernas”, lo cual no ha tenido aún del todo.

Ahora bien, otro punto que también indigna y que resulta ser inadmisible, es el que en una gira de trabajo del Presidente Andrés Manuel López Obrador, recibió de Silvia, hermana de María Elena, una petición para que les apoyaran a dar celeridad al asunto en contra del agresor de su hermana.

El Presidente, se dice que buscó a su personal, entre ellos la Delegada de la Secretaría de Bienestar Social de Oaxaca a quien el propio Jefe del Ejecutivo Federal le encargó el asunto, sin embargo, como todo lo que es “servicio público”  esta señora, Nancy Ortiz Cabrera, quien al principio le solicitó a la hermana de María Elena que enviara toda la información que tuviera sobre el caso, días después, dejó de contestar sus mensajes al grado de bloquearla de su celular para que “dejara de molestarla” y eso, queridos lectores, que se lo ordenó el Presidente, por lo que se presume, “pudieron ponerse a mano con ésta, para que dejara el caso por la paz”, y el asunto, sigue empantanado.

Estará usted de acuerdo, querido lector, en que éste es uno de esos casos en los que las mujeres de este país, ¡desearíamos que existiera la pena de muerte! No es posible que, luego de todo lo que se ha hecho, de todo lo que los servidores públicos han prometido, todavía haya “empleados de todos los niveles del gobierno, que por un lado prometen acabar con la violencia de género, y por otro, protegen a un agresor despechado, machista, ¡enfermo!, que destruyó vida y sueños de una jovencita.

Por lo pronto, dicen que “el miedo no anda en burro” y que, algunos funcionarios que primero le dieron largas a la familia de María Elena con su caso, luego de darse cuenta de que algunos medios de comunicación retomaron la noticias, estos accedieron a apoyarla, lo cual, honestamente, se me hace un acto ¡de cobardes y desgraciados!, pues mientras los medios no intervinieron, se hicieron “pato” y ahora que si intervienen, se hacen presentes, ¡que poca, la verdad!

Después de todo esto, esperamos sinceramente que encarcelen ¡de por vida!, a los agresores de María Elena, tanto al autor intelectual como al material, pero sobre todo, esperemos que de verdad los médicos puedan ayudar a esta jovencita que está severamente lastimada por el ácido que le lanzara su agresor. Pensando en voz alta, aquí no estaría nada más un “ojo por ojo”.

Por cierto, se sabe que María Elena y su familia, presentaron pruebas contundentes que señalan  al tal Vera Carrizal de la agresión en su contra, pero insisten en que está protegido y se esfuerzan por desvincularlo del caso.

Si bien es cierto que la vida de esta joven jamás volverá a ser “normal”, creemos que con el hecho de encerrar a sus agresores, se daría por bien servida pero el sistema, “maldito sistema” que solo atiende “a los cuates” y no a los verdaderos desvalidos y eso de la “alerta de género” y todo lo que supuestamente se ha hecho para proteger a las mujeres de este país, queda claro, ¡no es más que una charada!…

amanecerweb

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