¡Ignorancia ataca a médicos y servidores públicos! por pandemia

Por Karina A. Rocha Priego

Ha sido más que lamentable lo que ha venido sucediendo en México a partir de que se declaró la Contingencia Sanitaria provocada por el Covid-19 en todo el mundo, pero, sobre todo, cuando éste mal llegó a México.

Muertos, ha habido por miles. México ha reportado 11,633 casos confirmados y 1,069 muertes. En el Estado de México las cosas no son mejores, pues hay 1,593 casos confirmados y 82 muertos, pero al parecer la curva va en ascenso y la población sigue haciendo caso omiso de las recomendaciones, pese a las medidas tomadas por el Gobierno del Estado y los presidentes municipales.

Al grado de que el pasado miércoles, en el municipio de Toluca, por ejemplo, la capital del Estado de México, el alcalde tomó medidas drásticas, mismas que no fueron vistas con buenos ojos. Se armaron operativos en el primer cuadro de la ciudad para exigir el cierre de comercios no necesarios durante la pandemia, y fue apoyado por la Guardia Nacional.

Y a eso voy, la población, que, si bien es cierto que cuida sus intereses y el de sus familias, hay cientos, miles de familias que quieren proteger la salud de sus seres queridos. Muchos han entendido la gravedad del problema y se han mantenido en sus casas, pero los que no, siguen saliendo sin la más mínima medida de protección. Pretextan no hay tapabocas y gel antibacterial, ambos están agotados en el Valle de Toluca, lo cual hasta cierto punto es cierto, sin embargo, ese no debe ser motivo para no seguir con las recomendaciones.

Lamentablemente, en el caso de los vendedores ambulantes, que fueron los primeros en ser retirados del primer cuadro de Toluca –y lo mismo viene sucediendo en los demás municipios mexiquenses- se “armaron de valor” sin importar la seguridad de sus semejantes, protagonizando tremendo zafarrancho contra los uniformados.

Varios resultaron heridos por el ataque recibido de parte de los ambulantes u comerciantes establecidos a los que se les pidió cerraran sus negocios viendo, insisto, en proteger sus propios intereses, pero no se ponen a pensar que los uniformados, a los que mandan a realizar estas labores, también están expuestos, también tienen familias, también tienen padres y están siendo atacados como si fueran el enemigo a vencer.

No, queridos lectores, los enemigos no son los uniformados o las autoridades. No en este caso, el enemigo es una enfermedad que está cobrando vidas. Un virus al que no le ha importado si le pega a un rico o a un pobre, a un niño o a un adulto mayor. Le está afectando a todos. Médicos, enfermeras, políticos, empresarios, indigentes, a todos y el implementar medidas drásticas es para protección de todos.

Si, está complicado. La situación económica está complicada, los ahorros se están acabando, y la gente que vive al día la está pasando muy mal. Los 2 mil pesitos mensuales que “les regalan”, claro que no son suficientes para nadie, y quien sabe si se le siga apoyando, no a “los que menos tienen” sino a los “que no hacen nada” que es la gran diferencia pues –dicho sea de paso- México no está ya para mantener zánganos. Pero bueno, ese no es el tema, sino el hecho de que la población está atacando a los que nos están protegiendo.

No es un operativo antidrogas o un operativo anticomerciantes ambulantes o antimarchistas, es un operativo para salvar las más vidas posibles y evitar que el coronavirus se siga propagando, ese es el tema.

Hemos visto cómo mucha gente entendió el término “sana distancia”, ¡bravo!, es un gran avance, pero lo pusieron en práctica “a medias”. Seguían saliendo a la calle, guardando distancia, pero sin tapabocas, lo cual, por lo menos en los últimos días fue lo más equivocado. Haber entrado a la Fase III de la pandemia en México, debió hacer entender a muchos de la gravedad del asunto, pero NO, la indiferencia de los paisanos va más allá de lo inteligente.

Y peor aún. Ha habido muchos muertos. Hablar de “mil” no es una broma y de esos mil, muchos se contagiaron por NO seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Hoy, el número de contagios puede duplicarse o triplicarse a pasos agigantados. Lo que nos ha llamado la atención es a qué grado ha llegado la ignorancia de muchos que, al morir algún familiar en algún hospital del país se lanzaron contra los médicos y las enfermeras. Los han atacado, insultado, denigrado.

Pero, ¿Cuántos de esos atacantes sabe que los médicos y enfermeras que tienen contacto con pacientes infectados de Covid-19 tienen la protección adecuada para tratarlos? Creo que eso no les ha importado a quienes, desgraciadamente, han perdido a un ser querido, pero esos servidores públicos están careciendo de lo más elemental.

Y todavía falta mucho camino por recorrer. Resulta que ayer representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en México dijeron en conferencia de prensa que el país y la región de Las Américas “está por vivir el peor momento” de la pandemia del nuevo coronavirus (Covid-19).

Así que, lejos de atacar a las autoridades, deberíamos ser respetuosos de ellos y darnos cuenta de que, debemos cuidarnos y cuidar a los nuestros para evitar que tengan que someternos como “animales” pues no hemos entendido la gravedad de esta situación. ¡Quédense en Casa!…

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