IMSS reformará Afore y subcontratación

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aun cuando atraviesa una “situación delicada” y carece de “bonanza” financiera”, está listo para efectuar reformas profundas a las Afore y acabar con las outsourcing que evaden al fisco con más de 21 mil millones de pesos anuales, afirmó el director general, Zoé Robledo.

Antes, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló durante la 110 Asamblea General Ordinaria del IMSS, que después del “huracán del neoliberalismo”, que duró 36 años, el instituto se convirtió en una “tabla de salvación” para implementar el programa nacional de salud, basado en la basificación de personal médico, en la entrega de medicamentos gratuitos y mejorar la infraestructura hospitalaria que contará con un presupuesto de 13 mil millones de pesos.

“Es una tabla de salvación, porque sí se afectó mucho durante el periodo neoliberal, como le llamamos a los 36 años anteriores, se afectó mucho todo lo relacionado con la salud y se afectó mucho a la Secretaría de Salud y al Issste. La Secretaría de Salud quedó convertida en un cascarón y lo que quedó de pie después del huracán fue el Seguro Social”, dijo el titular del Ejecutivo.

En el Auditorio del Centro Médico Siglo XXI, López Obrador celebró la desaparición del Seguro Popular porque las transferencias “no se usaron para mejorar” la prestación del servicio, sino que se destinaban a otros fines”, de ahí, la importancia de consolidar un sistema donde los mejores pagados sean los médicos de las zonas rurales, marginales y lejanas.

Robledo comentó que aunque el IMSS sobrevivió al huracán de los malos manejos, la situación económica “es delicada y no es de bonanza financiera” como se pretendió hacer creer, al grado de que en una asamblea anterior se le dio de alta y se anunció su estabilidad financiera hasta el año 2030.

“Hubo indicadores que parecían mejorar, pero nunca fue sostenible porque se hizo a costa de la precarización de los servicios”, añadió.

Solo 2018, precisó, “fue el año con menos camas por derechohabiente y consecuentemente, el que más egresos hospitalarios por defunción se registraron”.

Se dejó de cuidar la salud y el bienestar, al grado de pasar de tener una cama por cada mil derechohabientes en 1980, a tener hoy 0.67.

Esa visión que privó por cuidar los “pesos y centavos en detrimento de la garantía de derechos” repercutió en la atención; hay 3 millones de pacientes que para la consulta de especialidad espera largos tiempos y hay más de 10 mil enfermos con diferimiento de cirugía programada.

Por eso, precisó, el presupuesto 2020 considera 10 mil 794 nuevas plazas, de las cuales 5 mil 196 son para esta nueva estrategia de hospitales que también darán servicio los fines de semana.

amanecerweb

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