León-Portilla y el Teatro

León-Portilla y el Teatro

El libro Teatro náhuatl. Prehispánico, colonial y moderno, de Miguel León-Portilla, el cual consta de 10 capítulos y ha sido editado por El Colegio Nacional, fue presentado en un homenaje dedicado al filósofo fallecido hace dos meses.      

Durante el acto, Alejandro Cruz Atienza, director editorial de la institución que publica dicha obra, mencionó que para ellos «es una forma de honrar a quien fuera su decano y el miembro (quizás el más querido) que más tiempo estuvo en la institución, enriqueciéndola con toda su  obra vastísima». En la presentación del escrito, también estuvieron la actriz Marina de Tavira, quien leyó el texto «El abandono de Tula», el cual previamente fue expresado en náhuatl por Victoriano de la Cruz, lingüista y hablante nativo de dicha lengua.      

Por su parte, el arqueólogo y antropólogo Eduardo Matos Moctezuma expresó que León-Portilla «era un personaje inolvidable… ¡qué mejor que esta noche hablar de su libro póstumo! Él leía, escribía, daba conferencias… era un dínamo para producir todas estas cosas y hoy tenemos la fortuna de tener a la mano este libro». También mencionó ciertas reflexiones acerca del tema central abordado durante las 650 páginas de la obra, puntualmente el análisis que el filósofo realizó acerca del trayecto que el ámbito del Teatro ha experimentado durante varios siglos en lo que hoy conocemos como México, pero anteriormente fue Nueva España y, antes de ello, regiones prehispánicas:       

—Para mí es muy interesante que se haya podido rescatar la visión de un investigador que conoce el México prehispánico, colonial y hasta el actual. Él en este libro trata el aspecto de la colonización: llega el enfrentamiento, empieza la lucha ideológica, la imposición de nuevos aspectos en lo político, social, económico, etc. y uno de los medios de los cuales los frailes se valdrán es llevar a efectos una serie de representaciones.      

«Ellos ven que el mexica tiene estas representaciones masivas —que a veces duran varios días—, y aprovechan esto para traer las danzas de moros y cristianos que aquí también las habrá; pero se convertirán en danzas de la conquista».     

Matos Moctezuma continuó su disertación y refirió la función que las representaciones tuvieron durante la Conquista y la Colonia:      

—El fraile del siglo XVI traerá estas danzas en las que en el fondo se trata del triunfo del cristianismo sobre lo pagano. Vemos las primeras representaciones como son las conquistas de Rodas, y la toma de Jerusalén. No son todavía en náhualt, pero en una de ellas ocurre algo muy curioso: los frailes le permiten al indígena que ellos organicen las representaciones, así dividen los dos bandos, cristiano y pagano, entonces al separar los bandos, ponen al virrey de Nueva España como quien comanda el bando indígena, y colocan a Hernán Cortes con el español, el malo.      

En la parte final de su intervención, el antropólogo mencionó que «una obra como esta, que a Miguel le llevó buen tiempo… es indispensable conocerla, tenemos que leerla y gozarla. Considero que Miguel siempre fue muy rebelde, en 1956 cuando se gradúa y saldrá su Filosofía náhuatl, habla de que aquí hay una forma de pensamiento particular y no todo es Grecia; le da ese pensamiento universal al indígena, que hasta ese momento no se consideraba así. Después se rebela y le da la voz a los vencidos». La reflexión de Matos Moctezuma concluyó al leer los agradecimientos incluidos en el libro, los cuales mencionan a la esposa e hija del filósofo fallecido durante el 01 de octubre de 2019.

Alejandro Romero

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