Los uniformados en este país, ¡también tienen derecho a votar!

Por Karina A. Rocha Priego

Hoy tengo que seguir insistiendo en que se avecina el proceso electoral del 2021, fecha en la que quieren lanzar a votar a los indocumentados que han llegado al país. Para ellos, todas las facilidades, hasta la credencialización pues “son votos seguros” (sic), pero ¿y nuestra gente? ¿para nuestros soldados no hay nada? Porque deben saber que cientos, sino es que miles, de elementos del Ejército Mexicano, quienes resguardan nuestro país, corren el riesgo de quedarse sin votar pues, desafortunadamente para ellos, generalmente en procesos como éstos, ellos “están de servicio” y no pueden ejercer su derecho a votar.

Sí. Pocas veces nos detenemos a pensar en ellos. Elementos que utilizan para “todo lo que se nos ocurre o nos pasa”, pero no volteamos a ver hasta donde son vulnerados sus derechos civiles, que es el poder salir a votar. Si bien es cierto se instalan casillas especiales para ellos, generalmente las boletas que reciben esas casillas son insuficientes y, no solo eso, sino que son instaladas en lugares a donde estos elementos ¡no pueden llegar! y, si lo hacen, generalmente no alcanzan esa boleta.

Tampoco nos hemos detenido a pensar ¿qué sucede con todos esos votos que no se pueden ejercer? Se supone que todos los ciudadanos en edad de votar se encuentran en una lista nominal, que la impresión de boletas se da en base a esa lista y un poco más “por lo que se ofrezca” pero si los elementos del ejército o cualquier otro elemento de seguridad de este país está en esa lista nominal y ¡no votan!, ¿Qué sucede con esa boleta?

Lo más fácil es pensar que “se anula el voto” pero, ¿no son esos votos anulados los que aprovechan para engrosar números a favor de tal o cual candidato? Porque esa práctica, digan lo que digan, se viene haciendo por décadas en este país, y no es de un día para otro que se pueda borrar esa inercia cada proceso electoral que se lleva a cabo en este país.

Hoy, el “madruguete” sin lugar a dudas, podría darse con los “indocumentados”, pero la realidad es que las autoridades electorales deben pensar en los elementos del Ejército, la Marina, de todas las fuerzas de seguridad de este país para que puedan ejercer su derecho a votar. Es increíble que ¡si hasta los muertos votan!, por qué no permitírselos a esos elementos.

El proceso electoral 2021 se presume histórico, pero no tendría por qué ser por “abstencionismo”, ese que lamentablemente marca en México la realidad de un país que, al final, aseguramos ¡no queremos!, pero debemos salir a votar, no anular el voto, votar por quien llene sus expectativas, pero no anular y no dejar de salir. Y lo que comentamos sobre nuestros elementos de seguridad, es un punto que deberían estar analizando las autoridades, no deben dejar de votar los uniformados, cualquiera que sea el uniforme que porten, porque también son miembros de esta sociedad y del país, y ése voto, el de los uniformados, debe ser considerado como ¡el más importante!, y no el de los indocumentados que, para colmo, no vienen al país para resolver nuestros problemas.

En ese punto, debemos reconocer que esos, los que llegan a México cruzando nuestras fronteras, es para “usarnos” de puente, no para mejorar sus vidas y las nuestras; ¡hasta odian nuestra comida! y, pensar en credencializarlos ¡es un grave error!…

“INTERCAMBIO DE INFORMACIÓN” POR LA LIBERTAD DE COLLADO

Hablando de otra cosa ¿Qué tan cierto será que quieren intercambiar una información por otra en el caso del abogado Juan Collado?  Porque tiene bastante tiempo que poco o nada se sabe de las investigaciones que pesan sobre Emilio Lozoya, por ejemplo, quien vive felizmente “arraigado” (sic) en su casa de Acapulco -bueno, eso dicen-.

Hoy, se han dado a la tarea de correr la noticia de que la libertad de Juan Collado depende de información “valiosa” en contra de detractores de la actual administración federal. Sin embargo, estarán de acuerdo que es verdaderamente lamentable que la vida o, mejor dicho, la libertad de un ser humano dependa de un “chisme”. Sí, de un chisme cuando se supone que los cargos por los que está internado Juan Collado en el Reclusorio Norte son graves.

Se comenta que para que éste deje la cárcel, en la que está desde julio del 2019, tiene que pagar o regresar el dinero que haya ganado producto de sus defensas (¿) y firmar una “confesión” en torno a sucesos políticos del 2004.

Wow, ¿puede usted imaginarse ese intercambio? Estarán de acuerdo en que, con tal de ser libre, Collado es capaz de firmar lo que sea, como sea y como se lo ordenen, tenga conocimiento o no del asunto. Hecho que, insisto, es deplorable, cuando hay miles de gentes inocentes en la cárcel que no pueden salir por falta de dinero, principalmente. Pero son ciudadanos “x” que no existen en la lista de “pendientes” de nadie.

La realidad es que hay demasiados pendientes en este país y más injusticias, por lo que sería un tanto “arrebatado” intercambiar la libertad de un hombre, si de verdad es culpable, por información que solo interesa a unos cuantos…

amanecerweb

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