Miles de millones de pesos de cuentas incautadas por UIF están en el limbo

Santiago Nieto Castillo

Por Karina A. Rocha Priego

¿Renunció o lo destituyeron? Lo cierto es que Santiago Nieto Castillo “se movió de lado” y quedó fuera de la Unidad de Inteligencia Financiera, destacando que, a través de ella, éste mantuvo “contra la pared” a miles de cuentahabientes del Sistema Bancario mexicano, sobre todo empresarios a quienes hasta por “un peso”, bloquearon cuentas por presunto lavado de dinero. Ni siquiera por evasión fiscal.

Pero ¿cuál sería el verdadero motivo de su destitución? ¿En verdad habrá sido por su suntuosa boda? ¿Sería porque para Nieto Castillo, México es un país muy inseguro y prefirió casarse en Guatemala? ¿Sería el pretexto perfecto para el Presidente para sacudirse al personaje?

Más tardó en circular la suntuosa boda del exfuncionario, que el señor López Obrador ordenó su destitución, aunque Santiago la disfrazó “de renuncia” para evitar comentarios negativos. Sin lugar a dudas este ha sido un gran acierto del jefe del Ejecutivo federal, ya que, si bien es cierto que el funcionario empezó con el pie derecho su gestión al frente de la Unidad de Inteligencia Financiera, al paso de los meses, se presume, pudo haber llegado a millonarios acuerdos con quienes había “marcado” como sospechosos de “lavado de dinero”.

Recordemos que la Unidad de Inteligencia Financiera tiene como principal tarea implementar y dar seguimiento a mecanismos de prevención y detección de actos, omisiones u operaciones, que pudieran favorecer, prestar ayuda, auxilio o cooperación de cualquier especie para la comisión de delitos previstos en el Código Penal Federal como Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y Financiamiento al terrorismo, de ahí que desde el inicio de la administración de Nieto Castillo se hable de más de 2 mil cuentas bloqueadas, de las cuales 1770 pertenecen a personas físicas, 167 a empresas y dos fideicomisos, todas ellas supuestamente vinculadas al CJNG y puede haber más, pues honestamente se mantuvieron muy “sigilosos” para poder “trabajar a gusto”.

Según se dio a conocer en el momento, ese bloqueo fue el resultado de un operativo realizado por instituciones que integran el gabinete de seguridad que, durante varios meses, proporcionaron a la UIF informes de inteligencia sobre los principales líderes, operadores financieros, familiares, empresas, abogados, así como de diversos servidores públicos que operan redes de corrupción que han favorecido las actividades ilícitas de dicho grupo de la delincuencia organizada”.

En este, se dice, también participo la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, ubicando a un importante número de integrantes de dicho grupo criminal, así como a sus mayores operadores financieros y empresas utilizadas en el blanqueo de capitales.

Entonces, la UIF analizó un total de 2,571 operaciones inusuales por un monto de 2,951 millones de pesos, así como un total de 38,459 reportes de operaciones relevantes por más de 11,478 millones de pesos; transferencias internacionales que generaron ocho mil 424 reportes, por un monto de 7,216 millones de pesos. En cuanto a dólares en efectivo, se localizaron 2,102 reportes por un total de dos millones 955,000 dólares; así como 6,507 transferencias interbancarias por un monto de 657 millones de pesos.

Pero de esas casi dos mil cuentas, las cuales, si fueron bloqueadas, fue porque se realizó una investigación sobre de ellas, pero ¿y los resultados de las mismas? Porque hasta el momento nada se ha dicho al respecto. Se habla de miles de millones de pesos que suman esas dos mil cuentas ¿y?

Dinero que, claro, se encuentra en cuentas bancarias, todavía, y ¿Qué pasa con ese dinero? ¿Se va a regresar, se va a utilizar o qué va a pasar? Porque quienes verdaderamente ganaron de este trabajo fueron las instituciones bancarias que de alguna manera “se capitalizaron” y seguramente ese dinero “bloqueado” lo han estado utilizando para generar intereses que favorecen a éstas.

Pero también hay que decirlo. Parece que a Nieto Castillo y a su “gran” equipo de trabajo, que se dedicaron a presionar a los bancos para proporcionar información de cuentas hasta por depósitos de 500 pesos, poco les importó afectar a gente que nada tiene que ver con cárteles ni células criminales. Incluso se habla de gente de la tercera edad que, por décadas, depositaban su dinerito en sus cuentas, a veces en efectivo, a veces por transferencia, a veces por cheques, pero dinero que fueron reuniendo durante toda su vida para “sobrellevar su senectud” y se quedaron sin nada.

Pablo Gómez

Estudiantes cuyos padres abrían cuentas con tarjetas de débito para solventar sus gastos por estudiar fuera de sus hogares, cuentas que “les pareció raro” a los banqueros -que poco tacto y conocimiento tienen- por lo que se las congelaron y se quedaron sin dinero, no solo para sus gastos diarios sino para sus colegiaturas y rentas de departamentos que habitaban mientras estudiaban.

Esas cuentas, habría que preguntar ¿por qué no se han descongelado? Porque el equipo de trabajo de Nieto Castillo “tenía tanto trabajo” que decidieron que las investigaciones sobre las mismas podrían esperar, de ahí que los bancos siguen jineteando millones de pesos de gente inocente, a quienes ni siquiera les dan la cara. Porque esa es otra, ni Santiago Nieto y mucho menos su gente “tuvieron tiempo para atender a quienes les habían congelado sus cuentas”, ni siquiera se enteraron de que muchos de los que registraron en su famosa “lista de personas bloqueadas” los buscaron para resolver sus problemas, lista que, por cierto ¡nunca se ha dado a conocer!

La Unidad de Inteligencia Financiera ha perjudicado a mucha gente inocente, principalmente a empresarios a quienes comentan, “pusieron contra la pared” bloqueando sus cuentas para “obligarlos” a llegar a “acuerdos millonarios”, mientras tanto la economía de este país se paralizaba y la confianza de los inversionistas se esfumaba -la cual no se ha recuperado del todo, por cierto-.

Mientras tanto, los bancos que ofrecieron información a la UIF para bloquear millonarias cuentas, están gozando de ese bloqueo y se presume ello les haya permitido ofrecer nuevos créditos a quienes lo necesitaran, toda vez que de alguna manera “se habían capitalizado” con el dinero, principalmente del narco. Y es que no se ha dado a conocer a dónde está el dinero incautado o, mejor dicho, el dinero de las cuentas incautadas, pese a que en mayo de este año, en un comunicado conjunto la FGR y la UIF, dieron a conocer que aplicarían una estrategia conjunta para recuperar al menos 600 millones de pesos de cuentas bancarias abandonadas desde 2016, pues tras ser congeladas al crimen organizado y por indagatorias relacionadas con actos de corrupción hasta la fecha nadie se ha presentado a reclamarlas. Se trata de cuentas que los operadores del cártel Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa, entre otros, dieron por perdidas ya que, al estar relacionadas con narcotráfico, nadie se ha presentado a reclamar ante un juez el desbloqueo y, estamos de acuerdo, de alguna manera estos criminales no se arriesgarían, pero ¿y la gente inocente que no ha tenido la suerte de ser atendida por la UIF?, ¿también le quitarán su dinero?

Otro caso que llama la atención, es que el sistema bancario en presunta combinación -por que eso también está en duda- dieron por concluidos contratos con cuentahabientes “porque les parecían sospechosos” pero, contrario a la incautación de cuentas, los bancos las cancelaron pero permitieron al cliente retirar su efectivo, no sin antes “amenazar” de no volver a abrir una cuenta para ese cliente en alguna sucursal perteneciente al Sistema Bancario Mexicano, o sea, los bancos “boletinaron a sus clientes” para que “nadie” les volviera a abrir una cuenta.

No entendimos. “Acusan de lavado de dinero”, ordenan cancelación de cuentas ¿y regresan el dinero? Eso significa que ¿los bancos se tomaron atribuciones que no les corresponde? Al parecer sí. Según se sabe, ningún banco tiene la atribución de acusar a sus clientes de cometer algún acto ilegal y amedrentar al cuentahabiente, sin embardo, desde hace tres años, o al menos los dos primeros años de la administración de Andrés Manuel López Obrador -y no decimos que ésta sea la responsable directa- es que los bancos emitieron miles de cartas-aviso para clientes “no deseables” “invitándolos” a retirar su dinero antes de que les cancelaran sus cuentas.

Esto significa que la UIF “bateó por todos lados” y lo peor es que hay miles de cuentas incautadas a inocentes aún sin resolver. Mientras tanto se dijo que Santiago Nieto Castillo sería “rescatado” por el Senador Ricardo Monreal. La realidad es que el ex titular de la UIF, debe tener información “privilegiada” que debe estar bien resguardada y la manera de protegerla es “protegiendo” a Nieto Castillo pero, también se dice que éste, se irá de México.

Y ¿Cómo no? con todo el “daño” -originado por su trabajo- que causó a gente mala, buena, regular e inocente, seguramente “querrían cobrársela” a quien ya no tiene cargo, de ahí que, supuestamente, dejará el país.

A ver si es cierto. La realidad es que el nuevo titular de la UIF, Pablo Gómez, tiene una tarea muy complicada que cumplir. Es bastante capaz, eso nadie lo niega, pero estamos ciertos que lo que encontrará, no será nada “agradable” y tendrá él que resolverlo…

amanecerweb

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