Muestra Guadalupe González Muciño que la maternidad y la flauta son una gran combinación

* Imparte flautista mexiquense, desde el 2004, cátedra de flauta transversa en el COMEM……

* Comenta que ella encuentra en la música la clave para el éxito personal y laboral……

La música, la maternidad y la docencia son una gran combinación cuando se tiene la vocación, prueba de ello es la flautista Guadalupe González Muciño, quien lleva 16 años siendo docente del Conservatorio de Música del Estado de México (COMEM).

Con casi 10 años viviendo en el municipio de Zinacantepec, González Muciño es una flautista titulada de la Licenciatura en Instrumentista Musical en Flauta del COMEM, quien siguió su pasión por la música a pesar de no incursionar desde temprana edad.

“Mi madrina Carmen Enríquez era pianista, un día me llevó a un concierto a la Sala Nezahualcóyotl, con un flautista muy importante, tenía 15 o 16 años, y para la música ya era un poquito tarde.

“Ella me dijo que tenía que echarle ganas para sobresalir, porque la música implicaba un gran compromiso, de esta manera comencé esta maravillosa aventura”, contó.

La docente del Conservatorio de Música en un principio se  encontraba estudiando Informática Administrativa, pero sabía que la música era su verdadera pasión, pues a futuro no se veía trabajando en una oficina, por esta razón decidió ir tras sus sueños.

“Mi familia no era de muchos recursos, así que había que estudiar algo y ponerme a trabajar, cuando terminé la preparatoria, estaba haciendo mi servicio social de esa carrera técnica y me invitaron a trabajar, fue una experiencia muy buena, pero yo sabía que estar en una oficina no era lo mío y como me dieron el trabajo, me decidí a hacer el examen al Conservatorio y me quedé”, apuntó.

La flautista mexiquense mencionó que sus primeros años fueron difíciles, pues estudiaba y trabajaba al mismo tiempo, pero eso no le impidió ir tras el sueño de convertirse en una profesional de la flauta.

Guadalupe González se ha dedicado principalmente a la música de cámara, con el ensamble “La Camaradería”, el dúo de flauta y guitarra, así como a la difusión del repertorio para flauta sola, mostrando mayor inclinación por la música barroca y la música moderna a partir del siglo XX.

“Me encanta la música de cámara porque el repertorio es infinito, además de que exploras muchos periodos de la música, convives con tus compañeros de ensamble como una familia, mi diplomado es de música de cámara y la especialización es para seguir perfeccionando”, refirió la flautista.

Agregó que los compositores de esas épocas han hecho mucha música para la flauta, en el periodo Barroco la flauta era sin mecanismo, de madera, con ciertas limitaciones, pero la música es hermosísima y el estilo europeo.

También mencionó que la música moderna del Siglo XX, también tiene amplio el repertorio, ya que ha desarrollado una técnica extensa que sorprende la nueva forma de tocar, además de explorar otros estilos como el tango, el jazz y con la técnica extendida inclusive se escucha como rock.

Desde 2004 imparte la cátedra de flauta transversa en el COMEM bajo el método Suzuki y ha tomado clases de Técnica Alexander con la maestra Louise Phelan, para complementar su enseñanza, en el uso adecuado del cuerpo con el instrumento.

“Soy maestra Suzuki, se trata de un violinista japonés que creó un método de enseñanza para los niños y dice dos cosas muy importantes, una es educar con amor, y dos que todos podemos con disciplina y empeño estar en la música.

“Hay formas de educar el oído y de desarrollar nuestras potencializadas y en el COMEM todos los docentes estamos comprometidos a conducir al alumno a encontrar la música”, destacó.

Acerca de compaginar la música y la maternidad, González Muciño, se dijo feliz de ser madre y aseguró que no podría dejar la música y en específico la flauta.

“Es el reto y éxito más grande de mi vida, mi más grande sueño cumplido, lo mejor que me ha pasado es convertirme en madre, tengo tres hijos; de dos y cuatro años y uno de 10 meses; no dejaría de tocar la flauta, ni tampoco las clases.

“Tienes que ser congruente de lo que les enseñas a los alumnos y con los hijos es un gran compromiso, pero con valores como la paciencia, vencer la frustración, la disciplina y el amor a lo que haces y que vean que disfrutas tu trabajo, hay mucha diversión”, agregó.

Ante el confinamiento por COVID-19, la flautista mexiquense dijo que la vida del músico es muchas veces estar solo practicando con su instrumento, pero ante la situación, lo mejor es permanecer en casa ya que así todos cuidamos de todos.

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