No hay ciencia neoliberal ni del pueblo bueno, sólo hay ciencia, señalan investigadores

La situación actual de la ciencia en México fue analizada por varios investigadores, desde aristas como la política, su enseñanza, el presupuesto que se le destina y su relevancia de cara a diversos fenómenos. Esto ocurrió durante la conferencia «¿Para qué queremos ciencia en México?», que se llevó a cabo como parte del sexto encuentro Libertad por el Saber, organizado por El Colegio Nacional.

En la conferencia que se llevó a cabo la tarde de este viernes participaron William Lee, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM; Susana Lizano Soberón, presidenta de la Academia Mexicana de Ciencias; Luis Felipe Rodríguez Jorge, fundador del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM; Catalina Stern, exdirectora de la Facultad de Ciencias de la UNAM, y Alejandro Frank, coordinador del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM.

«La ciencia en sí no tiene una política intrínseca, no es de izquierda ni de derecha, no hay ciencia neoliberal, no hay ciencia del pueblo bueno. Lo importante es unir esa ciencia con una estructura que busque una mayor equidad en todos los sentidos», dijo Alejandro Frank.

El físico señaló que actualmente «tenemos un panorama muy complejo», al que hay que afrontar a través de una alianza que conforme una estructura: «Necesitamos que los diferentes componentes de la sociedad trabajen juntas y no polarizadas, como ha sucedido estos últimos años en particular. (La sociedad) siempre ha estado polarizada, pero ahora se ha polarizado más».

El comentario del investigador se hizo después de la declaración de ayer del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde su conferencia matutina dijo que la UNAM «se volvió individualista, defensora de estos proyectos neoliberales, perdió su esencia de formación de cuadros de profesionales para servir al pueblo». Declaración a la que se sumó la de hoy: «No solo la UNAM, todas las universidades fueron sometidas por el pensamiento neoliberal, todas. Es lamentable que la UNAM se haya derechizado como sucedió en los últimos tiempos».

Aunque sin señalar en específico la situación jurídica de los 31 científicos exfuncionarios del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico A.C. (FCCyT), a quienes la Fiscalía General de la República, de Alejandro Gertz Manero, ha intentado girar órdenes de aprehensión tras la denuncia presentada por el Consejo encabezado por María Elena Álvarez-Buylla; Frank sí dijo:

«A nuestros colegas cercanos, les han hecho pasar una temporada que no se la desearía ni a mis enemigos, de persecución prácticamente. El llamado a que nos escuchen está abierto, yo creo que el enemigo del pueblo no es la academia y la ciencia muchísimo menos. Tenemos que dialogar y abrir el diálogo para lograr este acercamiento».

En su intervención, Luis Felipe Rodríguez habló sobre la importancia de la ciencia y consideró que «estamos en una situación peor (que con otros gobiernos) y sí veo que hay una gran decepción por el gobierno de izquierda, que todos esperábamos se volcara hacia la ciencia y que ha resultado todo lo contrario».

Susana Lizano Soberón habló sobre el presupuesto destinado a la ciencia en el país en comparación con otras naciones y señaló que ha sido poco, pero «¿para qué queremos ciencia? En México, por sus características en territorio, población, diversidad de recursos naturales, potencial energético y económico, debería ser uno de los principales actores en el ámbito geopolítico y económico global. Sin embargo, en nuestro país existen grandes rezagos y agudos contrastes en múltiples aspectos de la vida nacional».

Detalló que las naciones que han invertido «recursos humanos y financieros en educación, ciencia y tecnología, su población y empresas han desarrollado la capacidad de crear conocimiento e innovación».

Al respecto, Catalina Stern explicó que la «ciencia no está constituida nada más de un conjunto de conocimientos, sino también de una serie de prácticas que extienden, sistematizan, verifican y refinan el conocimiento previo».

En la conferencia, William Lee indicó que «hoy más que nunca me parece que tenemos la necesidad urgente de usar las ciencias y sus aplicaciones de manera racional, eficiente y comprometida sin pretextos ante la urgencia climática que vive el planeta. Los problemas tienen mucho tiempo, pero la diferencia es que ahora ya no podemos negarlos y fingir que no sabemos cuáles son las consecuencias y es inaceptable que no tomemos acciones. A la postre, la historia nos va a juzgar sobre lo que hicimos o dejamos de hacer. El corto plazo es muy torpe y miope y se requieren liderazgos con mucha altura de miras, con honestidad para apuntar claramente el panorama y presentarlo a la sociedad. No es prometiendo cosas que son inalcanzables, así no se van a resolver los problemas, al contrario».

El coordinador de la Investigación Científica de la UNAM cerró su intervención con una cita del libro «The future is history», de Masha Gessen: «La ciencia poco a poco le cedió el paso a la propaganda y como resultado, la propaganda poco a poco se presentó a sí misma como ciencia».

amanecerweb

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