No hay plazo que no se cumpla; si Lozoya miente, ¡que pague!

Por Karina A. Rocha Priego

Indiscutiblemente, fue un gravísimo error el que cometiera Emilio Lozoya, ex director de Pemex, tras salir a degustar una deliciosa pero carísima comida, cuando se supone que el señor es un imputado por las investigaciones que, por el caso Odebrecht se están llevando a cabo, no solo en su contra, sino en contra de todos aquellos que éste, luego de un “trato preferencial” para convertirse en testigo colaborador, ha denunciado directamente como parte de este entramado millonario.

Pero no hay plazo que no se cumpla. Sabemos, luego de la “salidita” de este “testigo” que tenía hasta el día de ayer como fecha límite para entregar las pruebas necesarias para respaldar sus dichos y señalamientos, sin embargo Emilio Lozoya y abogados, por 5ª ocasión solicitaron una prórroga para dichos documentos lo cual, como era de esperarse, le fue negada y, peor aún, resulta que “no habría más videollamadas” con el “testigo”, sino que ahora, el inculpado tuvo que acudir físicamente a una audiencia judicial.

Si Emilio Lozoya pensó que sería agraciado, una vez más, se equivocó. Como ya lo comentamos líneas arriba, el haber salido a la calle a comer con sus amistades o familiares en un restaurante de muy alto nivel, causó gran malestar entre la población y autoridades, lo que derivó en que, una vez más, fuera tratado “como imputado” y no solo como “testigo colaborador”, pues no debe olvidarse, querido lector que éste, fue el primer detenido por el caso Odebrecht, de ahí que éste se ofreciera a dar todas las pruebas de lo que declarara y de quienes declaró en contra como principales “promotores” de los sobornos a la empresa brasileña.

Pero la “fiesta” se le acabó y hasta donde se sabe no presentó las pruebas que amparen su dicho para seguir gozando de su “arraigo” que, más que arraigo, es un “favor que se le estaban haciendo” al no encerrarlo en una celda, toda vez que ni siquiera porta un brazalete como otros tantos “testigos protegidos” o arraigados.

Fueron, entonces, muchos favores los que recibió Lozoya Austin, por abrir la boca, pero al parecer se acabaron las excusas para ser tratado como un imputado en un caso que implica miles de millones de pesos, dinero que, al parecer, fue extraído de las arcas nacionales y que eran para beneficio de la población.

Por lo pronto, debe éste recordar que fue vinculado a proceso a finales de julio del 2020 por los casos Odebrecht y Agro Nitrogenados, de ahí que la FGR le imputara delitos de asociación ilícita, cohecho y operaciones con recursos de procedencia ilícita, lo que le llevó a denunciar de manera directa al expresidente Enrique Peña Nieto y al ex secretario de Hacienda y excanciller Luis Videgaray Caso, principalmente, quienes de alguna manera tendrán que declarar en torno a estos casos.

Sabemos que la FGR ya está “detrás” de Peña y Videgaray pero no habrá oportunidad alguna de sentarlos en la silla de los acusados, en tanto no se tengan las pruebas de los delitos que se les imputa, de ahí que, si Lozoya Austin no entrega dichas pruebas, el que podría ser encerrado en una celda es él, mientras los demás seguirán gozando de su libertad y de los muchos miles de millones de pesos que, dicen, le fueron robados al pueblo mexicano.

Ésta fue la primera audiencia presencial de Lozoya desde su extradición y duró algo así de cinco horas y estuvo acompañado de sus tres abogados.

Durante la audiencia, y por sexta ocasión, la defensa solicitó una prórroga de 60 días para terminar con la investigación complementaria, pero la fiscalía pidió al juez que se declarara cerrada la etapa de investigación, argumentando que los documentos a los que aludían los abogados del acusado ya están integrados en la carpeta de investigación, lo que significaba que “nada nuevo” llevaba Lozoya a la audiencia, aun así se le otorgó prorroga pero tan solo de 30 días.

Al final, los acuerdos de Lozoya con la Fiscalía llegaron a su término, pues como comentamos líneas arriba, el exfuncionario gozaba de muchas componendas, sobre todo cuando los delitos que se le imputan son graves pero como “signó un acuerdo, se le respeto” hasta el día de ayer que, al final, un juez federal dictó prisión preventiva justificada en su contra y, dicen, ello derivado de su “salidita” a comer.

En realidad no se esperaba menos. Imagínese usted que a Rosario Robles la mantienen en la cárcel y le negaron el arraigo domiciliario por un delito cuyas pruebas, dicen, no han sido presentadas o simplemente no han sido concluyentes. A ésta por la “estafa maestra” a Lozoya por caso Odebrecht, pero de alguna manera las autoridades debían ser parejas, aunque siguen siendo injustas cuando quien debería estar al frente de los “delincuentes de cuello blanco”, sin lugar a dudas, es Luis Videgaray Caso.

Pero no debemos olvidar que este caso -como muchos otros- pueden ser el AS bajo la manga del presidente López Obrador, para lograr sus fines políticos en el 2024, por lo que se pondrá especial atención a las pruebas que, todavía, tiene que presentar Lozoya, pues le dieron un mes más para ese fin, el cual, querido lector, no solo no ha logrado, sino que se cree, no logrará. En fin, la moneda, está en el aire……..

DENUNCIAN ABUSO POLICIACO DE UNIFORMADOS DE CUAUTITLÁN IZCALLI

Regresando al Estado de México, crecen las denuncias en contra de policías del municipio de Cuautitlán Izcalli, a los cuales acusan ¡de asesinos!, pues según testimonios anónimos, los uniformados de Cuautitlán Izcalli cruzan a Atizapán de Zaragoza y ejecutan a quienes éstos persiguen.

Según se hizo saber a través de las redes sociales, lo sucedido con el joven actor Octavio Ocaña “no fue un accidente” pues aseguran que con ésta, sería la segunda vez, en un mes que esa policía, la de Cuautitlán Izcalli, ejecuta a la persona que “persiguen”, el detalle está, además, en saber por que estaba siendo perseguido este joven. Además, al parecer, luego de la persecución, el accidente y el disparo, denuncian que los uniformados ¡saquearon al afectado!

La narración en redes de la persona que exige guardar el anonimato es la siguiente: “……Soy un vecino de bosques del lago Cuautitlán Izcalli y mi recorrido diario es hacia zona Esmeralda en Atizapán de Zaragoza por lo cual vi la persecución de Octavio sobre la carretera Chamapa-Lechería. Yo venía en el carril de alta cuando frené, ya que venía una camioneta incorporándose a la autopista siendo perseguida por una camioneta patrulla de la policía municipal, lo cual me llamó mucho la atención ya que tengo entendido que ellos ¡no pueden entrar a esas vialidades!, por lo mismo guardo mi distancia pero seguí conduciendo y tomo precaución ya que se escucha un disparo de arma de fuego.

Posteriormente sigue la persecución y la camioneta tipo jeep gris que aparece en los videos propiedad de Octavio, choca por esquivar un auto que estaba frente a él , el tráfico comenzó a hacerse ya que nadie quería pasar por el disparo que se escuchó , posteriormente los policías bajan de su patrulla y de manera agresiva golpean los cristales sin poder romperlos por qué al parecer son blindados, de inmediato uno de los policías sube a las rocas donde se estrelló el chico para saltar sobre el toldo de la camioneta y al percatarse que el quemacocos de la camioneta estaba abierta disparó desde la parte de arriba al lugar del chofer, posteriormente al disparo, las otras personas salieron de la camioneta y los arrestaron.

Los policías de una manera muy agresiva nos hicieron avanzar ya que no querían que cerráramos la vialidad, desafortunadamente no tome video por qué en el momento me bloqueé y también venía manejando, pero estoy seguro qué hay más testigos de lo que digo y espero que cuenten con un video para aclarar la situación y se haga justicia, qué miedo vivir con esos asesinos que se hacen pasar como policías” (sic).

Honestamente sí está demasiado raro el incidente que arrebata la vida del actor de 22 años, más aún cuando en los videos que se dan a conocer en redes sociales, se ve una actitud sospechosa de los uniformados y se presume el arma le fue plantada al joven, hechos que deben ser realmente investigados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y no dejar el asunto “al ají se va” como pretenden hacerlo.

Si hay denuncias en contra de los uniformados ¡investíguenlos!, peor aún cuando la familia del actor asegura que, además de presuntamente ¡asesinado! ¡fue asaltado! y ello, querido lector, merece especial atención.

Por lo pronto, los habitantes de Cuautitlán Izcalli y Atizapán de Zaragoza, quieren a ese grupo de uniformados delincuentes ¡en la cárcel!, no en las calles matando y robando a la gente en lugar de cuidarla, que se supone es para lo que fueron contratados, ¡en la cárcel!

Por lo pronto, si usted reconoce a alguno de los uniformados involucrados en algún otro incidente como el del actor, ¡denúncielos!, solo así se hará justicia por los abusos que éstos han venido cometiendo sin miramiento alguno…

amanecerweb

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