Pocas esperanzas de recuperación para micro y pequeños empresarios

Por Karina A. Rocha Priego

La economía, cada vez peor. Ya lo sabíamos, sin embargo, no deben seguir habiendo «dobles discursos», como aquellos de «apoyo» a las micros y medianas empresas con créditos que, honestamente, no alcanzan para nada.

Platicando con una joven empresaria del estado de Veracruz, nos comentaba que ella se dedica al servicio de paquetería. Ante la contingencia, pensaríamos que ¡le está yendo muy bien!, pero no. Resulta que el servicio de paquetería lo tiene acaparado DHL, lo que significa que las demás empresas de paquetería van a la baja.

Sin embargo, hay empresas que se apegan al proyecto de créditos solidarios a la palabra para pequeños empresarios, pero ¿diez mil pesos? Sí, entre 10 mil y 25 mil pesos estuvo prestando el gobierno federal para «sobrellevar la contingencia provocada por la pandemia», pero como en el caso de esta amiga que tiene cien empleados, 10 mil pesos no le alcanzan ni para dos sueldos, por lo que prefieren no echarse encima un compromiso con el gobierno.

Si, y es que, de los 10 mil pesos, en tres meses tendría que pagar 13 mil, pero como pintan las cosas, 13 mil pesos en esos tres meses, no sería posible pagarlos, ante la falta de trabajo y el compromiso del personal que, de mandarlo a sus casas, tendrían que liquidarlos y no hay tampoco para eso, entonces, es un granizo que está a punto de convertirse en una enorme bola de hielo difícil de deshacer.

La situación no está fácil, y no hay como para dónde dirigir las alternativas para ayudar a los empresarios, o por lo menos a los micros y pequeños empresarios, que están cerrando poco a poco sus negocios, ante la falta de ¡todo! La pandemia, tal vez «le cayó como anillo al dedo a los poderosos», ¡a los trabajadores y jodidos!, les vino a dar en el traste y terminarán por quebrar, y ¿luego?, pues ¡luego!, porque no se sabe cuál será el futuro de cientos de trabajadores que, por lo menos en este 2020, no tendrán opciones de nada.

No hay para liquidaciones, no hay para seguirlos manteniendo en sus empleos, porque no hay trabajo. Como en el caso de esta amiga, dueña de empresas de paquetería que, pese al servicio que prestan y que hoy es más que necesario, ¡no tiene chamba!, porque desgraciadamente, otras empresas «más grandes» se hacen cargo de todo.

Bueno, es que el servicio de envío que utilizan los gobiernos de los estados y el Federal, resulta que es ése, DHL y, no es culpar a la empresa, no, simplemente es dar a conocer el cómo ¡no se está tomando en cuenta a otras empresas! que también necesitan el apoyo de las autoridades.

Así que, bueno, las cosas como son. No son los préstamos, sino las acciones. México, por décadas, ha sido manejado por «unas cuantas familias poderosas» a las que, por cierto, también esta pandemia les ha pegado, pero «no los pone contra la pared», pero el grueso de la población, ignorantes o no, está siendo afectado y el índice de criminalidad va en ascenso y, aunque haya «delincuentes muertos por COVID-19», cada día «nacen nuevos» ante la falta de recursos de miles de familias que día a día pierden lo poco que tienen y, si para colmo, le sumamos que ¡nadie pueden vender lo que tiene, porque no hay quien compre!, las posibilidades son menos.

Desde inicio de pandemia, ¡todos los decesos declarados por COVID-19!

Hablando de otra cosa, y como ya lo habíamos comentado, las agencias funerarias en el país, por tanto en el Estado de México, están pasando momentos muy difíciles, cuando todas las muertes, «tienen la orden» de manejarlas como casos de COVID-19.

Estas empresas que, dicen, ¡han sido las más beneficiadas!, han tenido que modificar y aplicar protocolos de seguridad para realizar la disposición final de los cadáveres infectados, que incluso, por recomendación sanitaria se están cremando aun sin haber muerto por coronavirus.

Estará de acuerdo en que, aunque «sea una orden gubernamental» es un tanto irresponsable, toda vez que, al momento de contabilizar a las víctimas del virus, las cifras jamás serán reales.

Las familias, que se han visto afectadas por esta enfermedad, son las más afectadas y no conciben el, no solo perder a su ser querido, sino no volver a saber de él, cuando en los hospitales, el trato que le dan a los cadáveres, empieza desde alejar a la familia de ellos.

Es triste, en verdad es triste, pues quienes han perdido a un ser querido durante esta contingencia, se han tenido que ceñir a las reglas gubernamentales, haya muerto de lo que haya muerto su pariente. El coronavirus les cambió la vida, a infectados y no, pues no solo es el encierro, sino la muerte y el no tener permitido siquiera velar a los seres queridos.

Pero eso de que todas las muertes sean decretadas como «deceso por COVID-19», insisto, ¡es altamente irresponsable!, pues dicen algunos afectados, que las actas de defunción, todas, están marcadas «por el virus», pero deberían siquiera hacer alguna anotación para identificar quiénes sí y quiénes no murieron por la enfermedad, insisto, para la hora de la contabilidad de decesos.

Y es que, cuando «se pidan cuentas al Gobierno» sobre los gastos realizados para equipamiento de hospitales, medicamentos, insumos, que deben coincidir con el número de servicios ofrecidos, o mejor dicho, el número de pacientes atendidos y defunciones, pues no va a ser tan fácil «transparentar» las acciones realizadas, ¿o sí?

En fin, quién sabe qué pasa por la cabeza de las autoridades, pero habría que recordarles, de vez en cuando que, por muy ignorante que sea la gente, se da cuenta que la realidad que se está viviendo, tiene muy marcadas diferencias respecto a lo que se está mostrando…

amanecerweb

amanecerweb

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *