Política de bienestar impulsará desarrollo social: María Luisa Albores

Política de bienestar impulsará desarrollo social: María Luisa Albores

La secretaria de Bienestar, María Luisa Albores,  subrayó que el “gasto social” no es un gasto, sino inversión social, y confió en que la política de bienestar en su conjunto dará al país más desarrollo.

Al comparecer ante el Pleno del Senado en el marco de la glosa del Primer Informe de Gobierno del Ejecutivo federal, destacó que gracias a una inversión social de casi 300 mil millones de pesos los programas del gobierno federal tan solo en el rubro social han llegado a más de 20 millones de mexicanos.

Indicó que en este país viven más de 50 millones de pobres y casi 10 millones en pobreza extrema. “Solo 27.4 millones se consideran no pobres, o sea uno de cada cinco. Esto quiere decir que casi 100 millones en México se encuentran en situación de pobreza o presentan carencias sociales o de ingreso».

“Esto no lo podemos permitir más, por ello el gobierno de México ha puesto en marcha una nueva política cuyo objetivo superior es el bienestar general de la población.

“La lucha contra la corrupción y la frivolidad, la construcción de la paz y la seguridad, los proyectos regionales y los programas que buscan atender cada uno de los derechos sociales están orientados por ese objetivo: generar bienestar”, enfatizó.

La funcionaria planteó que la nueva política de bienestar tiene que ver con procurar la efectividad de los derechos sociales como condición fundamental para el desarrollo de las capacidades de la población.

“Asumimos que es responsabilidad del Estado, como marca la Constitución, y no solo del mercado, como hasta hace poco se pensaba, asegurar que los derechos se cumplan para todas las personas”, dijo.

Albores González mencionó que el bienestar implica que la población tenga buena alimentación, salud, educación, vivienda, un entorno familiar y comunitario seguro, con servicios básicos de calidad, trabajos decentes, infraestructura, caminos, internet, servicios financieros, lugares de recreación y acceso a la cultura en todas sus expresiones.

Expuso que la desigualdad frena el crecimiento y el desarrollo, por lo que se han dejado atrás las políticas asistencialistas y fragmentadas por políticas integrales.

Lo anterior significa considerar en esa política la atención de los riesgos vinculados a las distintas etapas de la vida con énfasis en la población indígena, las personas afromexicanas, las niñas, niños y adolescentes, las personas con discapacidad, los adultas mayores, las mujeres, los campesinos pobres, los  migrantes y los refugiados.

Igualmente la población que sufre discriminación por sus preferencias sexuales, así como dar un enfoque territorial, participativo y reconstructor del tejido social.

Señaló que ello no es responsabilidad individual de la Secretaría de Bienestar, sino de todo el gobierno, lo que se refleja en el hecho que los programas prioritarios de la política social que se establecen en el Plan Nacional de Desarrollo están en diversas secretarías, no solo en la de Bienestar.

Alejandro Romero

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