Que Gobierno Federal, hoy favorece a Grupo Higa con nuevos contratos

Juan Armando Hinojosa Cantú

Se decía, porque hoy es muy difícil creerles ya, que uno de los “investigados” por el millonario derroche (o desvío, como quieran llamarle) de recursos que se efectuó durante la administración peñista y que tuvo que ver con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, principalmente, es el empresario y compadre de Enrique Peña Nieto (a quien, por cierto, compró por unos muebles viejos) Juan Armando Hinojosa, quien se vio millonariamente favorecido durante las administraciones peñistas, tanto en el Estado de México como en Presidencia de la República.

Este, que no solo recibió, de manera directa, decenas de contratos de construcción, sino que, además, en perjuicio de miles de contribuyentes, al inicio de a administración peñista, condonó a este sujeto, 8 millones 695 mil pesos de impuestos que Hinojosa Cantú debía a título personal al Servicio de Administración Tributaria (SAT), además de condonarle 26 millones 124 mil pesos a Constructora Teya, una de las empresas del empresario tamaulipeco.

Posteriormente la Unidad de Inteligencia Financiera, puso en la mira de sus investigaciones a políticos y empresarios tanto de la administración peñista como de anteriores administraciones para detectar actos de corrupción y llevarlos a “enfrentar la justicia” pues se presume (o presumía) que empresarios y hombres de negocio podían estar relacionados con la triangulación y operaciones con recursos de procedencia ilícita, llámese narcotráfico o lavado de dinero del propio gobierno.

Dicho sea de paso, se dice que, vio crecer su fortuna en alrededor de 800 millones de dólares a la par de la carrera política del Presidente Enrique Peña Nieto, protegió su fortuna en paraísos fiscales. La ruta inició en la Ciudad de México y terminó en Nueva Zelanda. El dinero se movió mediante transferencias bancarias apoyadas en empresas creadas por Mossack Fonseca, usando como prestanombres a su madre Dora Patricia Cantú Moreno y a su suegra María Teresa Cubría Cavazos.

Pero a finales del mes de agosto, se dijo que la UIF buscaba repatriar dinero del pueblo mexicano dispersado a 23 cuentas en el país de Andorra y que fueron sacados a través de empresas fantasma, de aquí que una lista, encabezada por Carlos Salinas de Gortari, seguido de Enrique Peña Nieto, Carlos Romero Deschamps, Alejandro Moreira Cárdenas, Fidel Herrera, Miguel Ángel Yunes, Javier Duarte, César Duarte, Humberto Moreira, Mario Villanueva, Roberto Borge, así como los empresarios (ahora petrolero) Juan Armando Hinojosa Cantú, entre otros 50 serían alcanzados por las investigaciones que lleva a cabo la Unidad de Inteligencia Financiera.

Sin embargo, hasta el momento no ha habido nada, aun cuando Emilio Lozoya Austin, en algunas de sus declaraciones que, por cierto, se han ido apagando poco a poco, dejó saber que Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa, entregaba dinero en efectivo al presidente Enrique Peña Nieto producto de los contratos que le regalaban dependencias de la administración pública federal, así como de comisiones que cobraba a otras empresas para abrirles paso en Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Según Lozoya Austi, en la denuncia de hechos presentada ante la FGR, el Grupo Higa fue privilegiado con la adjudicación de contratos para proyectos de ingeniería y obra pública. Luego del escándalo de la Casa Blanca se le dejaron de otorgar contratos, pero se le buscó otro mecanismo para seguir haciendo negocios al amparo de poder público.

En un documento de 60 páginas que circuló en redes sociales, se describe al empresario Hinojosa Cantú como un traficante de influencias y extorsionador que actuaba a nombre del entonces presidente Peña Nieto.

En ése, se denuncia que las “comisiones” que cobraba Hinojosa Cantú a las empresas que querían ganar un contrato en Pemex y la SCT oscilaban entre el 2 y el 5 por ciento del total del costo final de las obras. “Dichos montos eran entregados en efectivo a Juan Armando Hinojosa y éste, a su vez, los compartía –también en efectivo– con Enrique Peña Nieto”.

Incluso, Lozoya Austin denuncia que siempre fue presionado de manera “indecente” por Hinojosa Cantú. Asegura que el empresario le dijo, en las propias oficinas de la dirección general de Pemex, que “el presidente le había instruido a hacer negocios en Pemex para que él y Peña Nieto tuvieran liquidez. De hecho, mencionó que requería sumas cuantiosas porque estaba construyendo una ‘Egoteca’” (sic) o “Museo del presidente”, lo cual, semanas después se dio a conocer.

En el mismo documento, Lozoya señal que Hinojosa Cantú incluso extorsionó a “una reconocida empresa de servicios petroleros” con 10 millones de dólares. La empresa extorsionada ni siquiera pudo hacer el negocio y prefirió perder el dinero pues sus dueños “se sentían amenazados”.

Pero no solo eso. Si bien es cierto que lo que algunos recuerdan de Hinojosa Cantú es que Grupo Higa, fue una empresa que “generosamente” financió a Angélica Rivera con la llamada casa blanca. También, por costear los gastos de la casa en Malinalco del exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Pero lo que muchos no recuerdan, es que éste fue acusado de violar impunemente los derechos humanos de pueblos completos. Ejemplo de ello son San Francisco Xochicuautla (de origen indígena) y San Lorenzo Huitzizilapan, en el Estado de México, perjudicados por un proyecto carretero que no sólo despoja de tierras, sino que violenta la cultura de los otomíes de la región.

Y de ese asunto ¿qué se sabe?, nada, pese a la falta de voluntad de esa empresa que por años mostro para resolver el problema de miles de afectados por esa construcción.

Pero todo lo anterior ha quedado documentado en las denuncias presentadas por el ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, sin embargo, de unas semanas a la fecha, el “escándalo” de Pemex se ha ido desvaneciendo. Al parecer, resultaba para muchos, inconveniente que se dilucidaran los atroces actos de corrupción cometidos por el peñismo, lo cual, dicen, se nos debe ir olvidando porque “ya hay nuevos acuerdos”.

Lo que nunca imaginamos es que la administración federal actual pudiera “echar mano” de alguien que, no solo formara parte de la administración peñista, sin que, además, se supone que está siendo investigado, aún, por la Unidad de Inteligencia Financiera, sin embargo se dice que hoy, Juan Armando Hinojos Cantú, a través de las “empresas constructoras que maneja”, una vez más está siendo favorecido con obras que le han sido asignadas por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, valiendo la pena indagar en sí el Presidente de México está enterado que éste, que se dice, fue uno de los “lavadores de dinero” más importantes de la administraron peñista, hoy está siendo “favorecido” con “más trabajo”, dejando a un lado las investigaciones que en su contra lleva -o llevaba- a cabo la Unidad de Inteligencia Financiera…

amanecerweb

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