Recae ISSEMYM

Por Karina A. Rocha Priego

Después de varios meses de silencio, vuelven a surgir denuncias de derechohabientes del ISSEMyM, pues siguen padeciendo carencias y graves. De hecho, se están viviendo otra vez los tiempos de cancelación de cirugías -por ejemplo- por falta de medicamentos e insumos como jeringas y gasas, cuando se suponía que ese problema ya estaba resuelto.

Bueno, en teoría sí, porque hasta donde se sabe, el Instituto sobrevivió con carencias, sí, pero teniendo lo elemental hasta agosto de este año, ya que el pasado mes de septiembre tanto el presupuesto para medicamentos como el contrato con DIMESA y Soluglob Ikon, empresas proveedoras de medicamentos e insumos, se terminaron y así se quedó.

Según la denuncia recibida, los responsables de esta situación saben que cada septiembre se termina el presupuesto para medicamentos, por lo que se firma un contrato para realizar una compra extraordinaria de medicamentos y cerrar el año más o menos de manera decente, sin embargo, esta vez no sucedió, al parecer, esa “compra extraordinaria” para solventar las carencias pero esto nunca se hizo.

Ante esta situación, resulta que hoy en clínicas y hospitales del ISSEMyM, sobre todo “las pequeñas”, están padeciendo la falta de antibióticos, antihipertensivos, hipoglucemiantes, no hay analgésicos, mucho menos insulina, cuando a estas alturas del año, se tenía al menos el 40 o 30 por ciento de abasto de medicamentos.

De verdad, no se sabe quién sea el o la responsable de vigilar que las clínicas y hospitales del ISSEMyM ¡no se queden sin medicamentos!, pero por lo pronto hoy, la indiferencia de estas gentes ha llegado al grado de “anunciar” llegada de medicamentos a clínicas y hospitales y ¿sabe usted que les llega para un universo derechohabientes de más de 1 millón de personas? Cinco cajitas de amoxicilina, dos de paracetamol, cuando la demanda es incalculable.

Es más, resulta que en hospitales como el de Oncología, Materno Infantil, o las llamadas “unidades médicas grandes”, se han tenido que frenar los tratamientos para el cáncer, cáncer de niños, por falta de medicamentos. Se suspenden cirugías porque no hay anestesias.

Sin embargo, está ocurriendo un fenómeno bastante irresponsable. Resulta que una empresa como Soluglob Ikon, ya no surtió medicamentos en el mes de septiembre porque no hubo con qué pagar, pero si le contrataron Unidades Médicas Móviles para realizar ultrasonidos, unidades que, dicen, tienen un costo mensual de al menos un millón de pesos pero que no resuelven realmente el problema.

Al final, los pacientes llegan a las clínicas y hospitales donde no se les puede atender, y menos aún en las salas de emergencias donde, por falta de recursos, no se pueden practicar ciertos estudios, agravando la situación de los pacientes.

Pero más llama la atención, el hecho de que la nueva directora del ISSEMyM, Bertha Casado Medina, por cierto, ex tesorera del municipio de Huixquilucan, nombra a Jorge Guerrero Aguirre, ex Director Médico Nacional del ISSSTE, como Coordinador de Servicios de Salud, quien aprueba un “nuevo” cuadro básico de medicamentos, eliminando de éste al menos 39 medicamentos para alcanzar un supuesto ahorro, mismo que no se ha evidenciado, pero eso sí, pagan al menos tres unidades médicas para ultrasonido, que podría tener un costo mensual de 3 millones de pesos. ¿A dónde está el ahorro?

Y aún hay más. Resulta que no se sabe a quién se le ocurrió cambiar lo que en el ISSEMyM conocen como Expediente Médico Electrónico, mejor conocido como Medtzin, que guarda el historial médico de cada paciente y que, por ley, conserva la información de los últimos cinco años del derechohabiente, sin embargo, dicen que “por gastar”, adquirieron al mismo proveedor de Medtzin, otro sistema, o sea, otro Expediente Médico Electrónico ahora denominado EMA pero que ¡no sirve para nada!

Según comentan los denunciantes, éste se instaló ya en todas las unidades médicas pero no funciona. Los médicos no tienen forma de visualizar el historial de los derechohabientes, además de que le faltan opciones, importantes que se requieren para atender a un paciente y, es que, al parecer, no son compatibles el sistema viejo con el sistema nuevo, y los médicos están padeciendo con esa situación y no hay quien les resuelva el problema.

Dicho sea de paso, en lo que a los medicamentos se refiere, hay constancia de que en muchos casos los costos de los medicamentos del ISSEMyM son mucho mayores que en farmacias tradicionales, al grado de que, mientras que en el Instituto un producto cuesta mil pesos, en la calle puede costar cien, lo cual resulta inverosímil, pero así es.

Otro tema que ha llamado la atención  al grado de la denuncia, tiene que ver con la Empresa de Limpieza que opera en todas las clínicas y hospitales del ISSEMyM, empresa que ha sido en varias ocasiones señalada por incumplimiento y sin embargo, ésta, sigue recibiendo recursos del gobierno por algo ¡que no hace!, por lo que se presume, pueda ésta ser empresa de algún servidor público en funciones que está ganando de ésa por debajo del agua.

Pues bueno, ésta ¡no es capaz ni siquiera de mantener los baños de los hospitales limpios!, cuando deben ser prioridad. Por el contrario, parecen “baños de tianguis carentes de jabón y papel de baño!, cuando se les paga por mantenerlos bien.

Pero no solo es la limpieza, querido lector, resulta que el ISSEMyM tiene un “mil usos” como proveedor, alguien que “fue recomendado desde arriba” y que, aunque no haga nada, tiene que ser “bien remunerado”. Un proveedor que “ofrece toda clase de servicios, pero con diferentes razones sociales”. Se trata de un tal Miguel Ángel Cruz Barragán quien igual se hace cargo de la jardinería del Instituto que arregla aparatos médicos, plantas de agua, bueno todo, insisto, un mil usos que, al final, como denuncian, no cumple con lo que ofrece pero si recibe pago por ello….. Continuará…

amanecerweb

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