Sak Tzevul respeta sus raíces en la música

Reivindicar las raíces originarias por medio de la música y formar un vehículo de pertenencia son parte de las tareas del grupo Sak Tzevul, oriundos de Zinacantán, Chiapas, quienes desde 1996 se han dedicado a componer y escribir tanto en español como en tzotzil.

Damián Martínez, guitarrista y fundador, explica que Sak Tzevul nació «con la intención de darle dignidad a los jóvenes, porque, debido a la discriminación, muchos de ellos han ocultado su identidad cuando van a la ciudad’.

Asegura que su música busca «que los jóvenes no sientan vergüenza de sus raíces, que cuando vayan a la ciudad o a cualquier parte del mundo, las lleven con orgullo». No obstante, este discurso no se limita a una expresión musical, sino que empezó por los mismos músicos de la banda.

Martínez explica que a pesar de tener ascendencia tzotzil, él y sus hermanos no hablan la lengua de forma nativa: «Mis hermanos y yo vivimos nueve años fuera de Zinacantán, nacimos hablando español’.  Fue por iniciativa propia que «aprendimos la lengua ya de más grandes; fue un trabajo de recuperación porque queríamos recuperar nuestra identidad’.

Escribir música en tzotzil les ha permitido demostrar que el idioma no es una barrera al momento de escribir y compartir música. «Mucha gente en México escucha música en inglés y no le entiende; por eso pensamos: si escuchan música en idiomas que no entienden, ¿por qué no en una lengua de aquí de México? ¡Es posible!».

Reconoce que en sus inicios recibieron muchos comentarios sobre las supuestas desventajas de escribir en una lengua originaria: «Nos dijeron que si escribíamos en tzotzil nunca íbamos a salir del pueblo; pero después pasó todo lo contrario», en 2010 la agrupación se presentó en Chicago; en 2012 en el Lincoln Center de Nueva York; y 2016 en Francia, sólo por mencionar algunas de las presentaciones internacionales.

Martínez considera que es a través del respeto a la identidad y a sus propias raíces «lo que te hace estar fuera de los moldes y estereotipos convencionales; eso es lo que llama la atención de nuestra música».

Sin embargo, pone los pies en la tierra y no se engancha en etiquetas; su último álbum recién editado: Homenaje (2019), fue un redondo escrito totalmente en español: «Lo hicimos así porque luego empiezan a decir que los grupos de tzotzil sólo son atractivos porque cantan en lengua originaria».

Martínez quiso demostrar que la música de Sak Tzevul habla por sí misma independientemente de la lengua, «para ponernos a la par de cualquier otro grupo en México y dejar de manifiesto que tenemos un desarrollo musical integral’.

Rechaza el hecho de que a los grupos de rock indígena se les vea como conjuntos adyacentes o periféricos, «nos dicen grupos emergentes o artistas emergentes; nos dejan en una categoría como si no pudiéramos ser profesionales, que nuestra música sólo es interesante porque tocamos un aspecto folclórico».

Sak Tzevul se presenta este 26 de febrero en el Complejo Cultural los Pinos, en el marco del rescate de las lenguas indígenas promovido por la UNESCO; el 14 de marzo estarán en Cumbre Tajín. Aunque ese tipo de eventos siempre serán atendidos por la banda, Martínez quiere que su agrupación llegue a otros espacios.

Para el resto de 2020 «queremos meternos en un esquema de conciertos ya en forma, no sólo estando en estos eventos destinados para los indígenas; queremos estar en foros de rock como el Alicia, el Chopo, espacios donde llegan todas las bandas en general».

amanecerweb

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