Un país sin cine es un país ciego, dice González Iñárritu

Alejandro González Iñárritu realizó una analogía entre hacer una película y las actuales políticas en torno a la cultura que se han desarrollado en México.

Aseguró que nadie puede estar en contra de apoyar a los que menos tienen, pero es necesario redefinir el concepto de pobreza, pues al tenerla en áreas como la cultura y la ciencia, se genera en la económica.

El pasado 8 de octubre, la Cámara de Senadores determinó la terminación de más de 100 fideicomisos, entre ellos el Fidecine, que apoyó la producción de más de 200 largometrajes, sumándose a la desaparición, en abril, también del Foprocine, con el que se hicieron 400 películas.

El ganador del Oscar había estado presente en pláticas con Mario Delgado, coordinador de la fracción Morena en la Cámara de Diputados, quien había asegurado que el Fidecine seguiría y se fortalecería, pero tras la petición de Presidencia de la República, se dio marcha atrás.

«El cine es un arte que necesita dinero, a veces es caro y se necesita ese apoyo para no quedar en manos de mercados internacionales y que haya una reflexión», dijo este miércoles el director durante la inauguración del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

«Nadie puede estar en contra de apoyar a los que menos tienen, creo es importantísimo que los olvidados sean apoyados, rescatados y sean considerados, pero como el guión de Los olvidados de Luis Buñuel, que es un guión perfecto, debe estar bien ejecutado, porque por mejor guión que se tenga, con un mal director, es una mala película».

Recalcó la importancia de no generar riqueza espiritual y, para ello, el cine es un gran aliado, pues la gente puede verse retratada en él.

«Un país sin cine es un país ciego, no apoyarlo es no apoyar la causa de una pobreza económica que nadie quiere y que tenemos que atender, pero también hay que redefinir la pobreza; no podemos permitir que haya pobreza cultural, científica, intelectual, porque eso es lo que va a prevenir la pobreza y la desigualdad», señaló.

«Hay muchos ricos muy pobres intelectualmente, culturalmente y en todos los sentidos, que crean la pobreza económica; no sólo de pan vive el hombre, creo que el cine y la literatura han sido la dieta de esta pandemia, ¿qué haríamos sin ellas?».

Reiteró que lo que deba corregirse se haga, sin destruir lo logrado: «Es un guión que apoyo, pero también debemos tener cuidado en cómo ejecutarlo».

Frustrado. Ese es uno de los sentimientos que tiene González Iñárritu en el marco del reestreno en cines de «Amores perros», versión restaurada, a partir de la semana próxima.

Pero no por volver a estar en pantalla sino porque con todo el equipo que trabajó en ella no puede celebrar en persona, debido a la pandemia.

Este miércoles, El Negro, como es conocido, se reunió virtualmente con elenco y crew del filme que cumple 20 años y que abrió la edición 18 del Festival Internacional de Cine de Morelia.

«Será un lanzamiento como tuvo que ser siempre (en audio e imagen), ahora que se volverá a estrenar en cines me hace feliz, pero también me da tristeza de que de alguna forma no pudimos estar en un cuarto juntos, tomando tequilas y cag… s de risa; me emociona y me frustra mucho estar viéndolos en una pantallita (de computadora), digo, carajo, ojalá nos lo permita en el futuro la situación en el mundo, aunque sea en los 21 años de ‘Amores perros'», comenta.

El filme dirigido por Iñárritu se proyectará en 49 ciudades de la República mexicana por dos semanas, a partir del 5 de noviembre y se publicará el storyboard, se prevé que con anécdotas de la producción.

La función masiva de «Amores perros» en la Plaza de la Constitución, así como una exposición alusiva al filme, aún no tienen fecha confirmada.

A González Iñárritu se le entregó simbólicamente una butaca con su nombre, la cual permanecerá en una de las salas del complejo exhibidor sede principal del FICM.

amanecerweb

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