Van Gogh, de Arlés a la Ciudad de México

Bernardo Noval habla con vehemencia cuando se refiere a las banderas principales que él enarbola con respecto a la puesta en práctica de Van Gogh Alive, es muy claro al decir que su promotora cultural busca dos objetivos —nada menores y sí urgentes dentro del contexto social que vive México— al traer a tal propuesta artística a la capital del país: ellos pretenden democratizar la cultura y trasladar el arte a espacios públicos, abiertos, sin paredes selectivas que sólo permitan el acceso a público conocedor de géneros artísticos, vanguardias, datos que sólo sean de dominio para eruditos… por el contrario, Noval nos relata que su sueño pasa por alcanzar incluso el millón de visitantes en la exposición.

El arte así para quien lo necesita; no sólo para quien lo conoce o puede pagar altas cifras (pues incluso aunque acceder a la exposición tendrá un costo, el director general de  Must Wanted Group establece que han asignado precios con descuentos para estudiantes, profesores o adultos mayores con credencial vigente). Leamos entonces lo que dicha propuesta sensorial y cultural tiene para ofrecer a los ciudadanos mexicanos.

Menciona que es una exposición multisensorial y tiene una gran peculiaridad que me parece es el centro de la puesta en práctica de lo que ustedes están trayendo a México: es una experiencia al parecer distinta a lo que cualquier visitante de un museo podría experimentar.

—Yo creo que el hecho de no hacer un recorrido común y usual como lo haces en museos como el Munal, Museo del Palacio de Bellas Artes, Museo Tamayo, Museo de Arte Moderno o en uno de los miles de recintos que tenemos en el país, creo que eso lo hace completamente disruptivo… Esto es una exposición de entretenimiento inteligente.

Representa una exposición de cultura vinculada a la tecnología, eso lo hace completamente disruptiva: ¡salir de la caja…!, dentro de la muestra tenemos una habitación donde se nos permite conectar con el artista y saber de su paso por Arlés, Francia.

Es un pintor de Países Bajos que llega y transporta a todos sus seguidores a la maravillosa naturaleza de Francia, de Países Bajos y en general de Europa: nos permite asemejarnos a México con todo lo que nosotros podemos tener.

“Cuando me preguntas por el aspecto sensorial, por eso describo tanto los adjetivos que hacen tan calificativa esta experiencia. Hay una lista de música que acompaña a la exposición… son 45 minutos de un soundtrack de Van Gogh que nos permite tener las Marchas Húngaras de Brahms y a  todos los grandes compositores, esto mientras está pasando la obra y lees trozos de las cartas que el pintor le escribió a su hermano Theo.

Ahí se halla lo multisensorial: leeremos, pero también observaremos las obras, oliendo con todos los aromas del limón y los aromas de girasoles… ¡cómo huele el trigo desde que entras a la exposición…!,

amanecerweb

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